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Maestra “todoterreno”: la historia de Carolina, la cordobesa que acercó las tareas a estudiantes que no tenían acceso a Internet

Ocurrió durante la fase más estricta de la cuarentena por Covid-19 en el barrio Argüello Lourdes.

09 de septiembre de 2021 a las 07:56 p. m.
Maestra “todoterreno”: la historia de Carolina, la cordobesa que acercó las tareas a estudiantes que no tenían acceso a Internet
Carolina. Una maestra empática (Captura de video.).

Carolina Solanille se crió en el barrio Argüello Lourdes de la ciudad de Córdoba. Trabaja desde los 13 años y pudo estudiar para ser docente porque muchas otras personas la ayudaron a ella.

Actualmente, se desempeña en el Instituto Provincial de Educación Técnica (IPET) 404. Durante la cuarentena más estricta por la pandemia de coronavirus, y para que los alumnos que no tenían acceso a la “escuela virtual” pudieran seguir estudiando, ella se comprometió a imprimir las tareas con sus propios recursos y junto a su marido acercárselas a los alumnos.

Así fue como muchos estudiantes pudieron pasar de año. Carolina se ofreció a hacer esa tarea porque, además de vivir cerca de la escuela, sabe lo que es hacerse de abajo.

“Como había alumnos que no tenían celulares ni computadoras yo me ofrecí a imprimir las actividades de las diferentes materias”, dijo a Telefe Córdoba, y añadió: “Con mi marido íbamos por ejemplo a la villa y buscábamos casa por casa a los alumnos. Ellos hacían la tarea y me las llevaban a mi casa. Yo luego sacaba fotos y le mandaba a los docentes”.

EL GRAN GESTO DE UNA DOCENTE CON SUS ALUMNOS

Una maestra de barrio Argüello Lourdes imprimía apuntes para los alumnos que no tenían conectividad durante las restricciones por pandemia y los llevaba casa por casa. "Yo me crié en el barrio y se lo que es no tener nada" explicó la docente. 🌎 Seguí informado en cordoba.telefe.com #LoVisteEnTLFCordoba

Posted by Telefé Córdoba on Thursday, September 9, 2021

En ese momento, Carolina estaba embarazada y tenía un hijo pequeño. Y si bien le pagaban por dos horas de trabajo, terminó trabajando más de 10.

“Fue un trabajo duro pero valió la pena. Hoy veo a estudiantes que pudieron pasar de año. Eso me da placer. No me arrepiento de nada”, concluyó la docente.