Luz verde al primer fármaco que activa la libido femenina
Comenzará a comercializarse en octubre en Estados Unidos. Está destinado a premenopáusicas con bajo deseo sexual. Su efecto es moderado y puede acarrear efectos colaterales.
Washington. Después de casi una década de ensayos, peleas con las autoridades sanitarias de Estados Unidos y un gran esfuerzo de marketing y relaciones públicas, la Agencia de Medicamentos y Alimentos (FDA) autorizó ayer la comercialización en ese país de la primera droga destinada a incrementar el deseo sexual femenino. La decisión llega después de que, en junio pasado, un panel de expertos recomendara su aprobación, aunque en un dictamen dividido.
Así, en forma de pequeñas píldoras de color rosa, la nueva droga estará disponible en las farmacias estadounidenses a partir del 17 de octubre, bajo el nombre comercial de Addyi, destinada a las mujeres premenopáusicas con trastorno del deseo sexual.El principio activo del fármaco es la flibanserina, un compuesto químico que actúa sobre determinados neurotransmisores del cerebro. Su acción modifica tres sustancias químicas claves para el cerebro, que son la serotonina, la norepinefrina y la serotonina, con efectos sobre el estado de animo aumentando la sensación de placer y de satisfacción y reduciendo la depresión. De hecho, la flibanserina se ensayó primero como antidepresivo, con magros resultados.
Nada que ver con el Viagra
Esto implica que, a pesar de que a menudo se lo llama “el Viagra femenino”, su mecanismo de acción es completamente diferente a la pastilla azul destinada a dar una solución a la disfunción eréctil en los varones.
Así, mientras el Addyi actúa sobre el sistema nervioso, el viagra lo hace sobre el sistema vascular: apunta a provocar la vasodilatación que incrementa el flujo de sangre en el interior del pene, causando así la erección.
Y además, mientras el Viagra se usa en forma puntual poco antes del sexo, en el caso de la píldora femenina la mujer deberá tomarla en forma diaria durante un periodo de tiempo, y no solo justo antes de mantener una relación sexual.
Efectos secundarios
Desde 2010, la FDA había rechazado dos veces la aprobación del fármaco, y hace cinco años otro panel de expertos votó en forma unánime para rechazarlo a causa de las preocupaciones sobre la poca efectividad para mejorar el deseo sexual femenino y la seguridad de su uso.
Hace dos meses, los asesores lo autorizaron con 18 votos a favor y seis en contra, pero con reservas relativas a los efectos secundarios del fármaco.
Estos se centran en fatiga, posibles desmayos y disminución de la presión arterial, riesgos que aumentan con el consumo de alcohol y otros medicamentos como antimicóticos, que interfieren con la descomposición de Addyi en el organismo.
Además, los expertos del panel de la FDA admitieron que el efecto de la flibanserina “no es muy fuerte”, si bien sostuvieron que es necesario disponer de una droga aprobada para problemas sexuales femeninos.
En ese contexto, su uso en Estados Unidos estará sujeto a regulaciones. “Sólo estará disponible a través de profesionales sanitarios certificados y farmacias certificadas. Los pacientes y los médicos prescriptores deben comprender totalmente los riesgos asociados con el uso de Addyi antes de considerar el tratamiento”, precisó Janet Woodcock, directora del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA.
Woodcock señaló a su vez en un comunicado que “la aprobación del Addyi brinda a las mujeres consternadas por su bajo deseo sexual una posibilidad de tratamiento aprobado”.
El fármaco ha sido objeto de debate durante varios meses, ya que la Organización Nacional para la Mujer y otras asociaciones feministas acusaron a la FDA de estar sometiendo a mayores escrutinios a esta medicación que a las diseñadas para incrementar la libido masculina, como Viagra y Cialis.
Las claves
La droga. El principio activo es la flibanserina, y su mecanismo de acción se basa en la modificación de tres neurotransmisores cerebrales. Se comercializará en Estados Unidos por Sprout Pharmaceuticals bajo el nombre de Addyi, a un costo que oscilará entre los 35 y los 70 dólares.
Para quiénes. Está indicada para las mujeres premenopáusicas con trastornos del deseo sexual hipoactivo. No se indica a quienes tengan disminución del deseo sexual por otras enfermedades físicas o psiquiátricas o problemas de pareja. Después de la menopausia sólo tendría efecto placebo. Tampoco sirve para mejorar el rendimiento sexual.
Reacciones adversas. Su uso puede provocar hipotensión y desmayos, que se incrementan con el consumo de alcohol.

