Los taxistas del aeropuerto de San Diego deben pasar "la prueba de olor"
Sino lo pasan, tienen que cambiarse antes de seguir trabajando. Los choferes dicen que la disposición está basada en estigmas y prejuicios porque muchos de ellos son inmigrantes.
El olor corporal está entre 52 factores que funcionarios en el Aeropuerto Internacional de San Diego usan para juzgar a los taxistas. Los choferes dicen que eso emana prejuicio y discriminación.
Durante años, los inspectores en la Autoridad Regional de Aeropuertos de San Diego han tenido su lista para cada taxista — prueba de seguros, limpiaparabrisas en orden, neumáticos en estado adecuado, buenos frenos. Los choferes reciben calificaciones de aprobado, suspendido o necesita mejorar.
Cualquiera que no pase el examen de olor tiene que cambiarse antes de recoger a otro pasajero.
Críticas
Líderes del gremio United Taxi Workers de San Diego dicen que ese criterio perpetúa un estereotipo de que taxistas mayormente extranjeros huelen mal. Un sondeo del 2013 de 331 choferes realizado por la Universidad de San Diego y el Center on Policy Initiatives concluyó que 94 por ciento de los taxistas eran inmigrantes y 65 por ciento del este de África.
Los taxistas se preguntan cómo los inspectores determinan quién huele mal. El chofer Abel Seifu, un etíope de 36 años, sospecha que lo hacen oliendo discretamente durante conversaciones amigables en áreas de espera. La vocera de la autoridad de aeropuertos Rebecca Bloomfield dijo que no hay un "proceso estándar" para hacer la prueba.
Otros taxistas se preguntan cómo los inspectores distinguen entre ellos y sus vehículos e incluso pasajeros.
"Si quieren traer un detector de olores, pueden usarlo para examinar a pasajeros y choferes", dice Negus Gebrenarian, un taxista etíope de 39 años.

