Los problemas psiquiátricos alejan a los docentes de las aulas
En Córdoba hay 3.046 educadores que se encuentran haciendo tareas pasivas en escuelas públicas y privadas. El 59% de ellos acredita dificultades psicológicas; y el 20%, problemas con la voz.
Seis de cada 10 docentes en tareas pasivas en la provincia de Córdoba acreditan problemas psiquiátricos, en muchos casos derivados de la propia actividad como educadores. Suman 1.797 personas. En tanto, los problemas vinculados con el uso de la voz es la causa que deja fuera de las aulas al 20 por ciento de quienes ya se encuentran en tareas pasivas. El resto acredita otras patologías.En Córdoba, 3.046 docentes se encuentran en tareas pasivas permanentes o provisorias de escuelas públicas y privados. O, lo que es lo mismo, están imposibilitados de ejercer su función como educadores por razones de salud.Los datos, proporcionados por la Secretaría de Capital Humano, que depende de la Secretaría General de la Gobernación, corresponden a julio de este año.La cifra representa el 3,7 por ciento de los 82.324 maestros y profesores que ejercen en las escuelas de la provincia.Según la información oficial, 1.589 agentes se encuentran en tareas pasivas definitivas y 1.457, en tareas pasivas provisorias. Las provisorias se otorgan por dos años como máximo. Posteriormente, según la evolución, el paciente puede regresar a su actividad o una junta médica puede determinar su imposibilidad permanente.Gustavo Panighel, secretario de Capital Humano, explica que según consta en la ley 6.561, de 1981, los docentes con más de 20 años de antigüedad que deben realizar tareas pasivas permanentes conservan el "estado docente", mientras que aquellos que acrediten menos de 20 años de antigüedad son reubicados con el cargo del escalafón general del empleado público con la pérdida del "estado docente".La cifra de docentes en tareas pasivas se mantiene más o menos estable en los últimos años. En julio de 2015 se registraban 3.142 casos, y este año, 3.046.
Aumento "Desde 2014 en adelante se observa que suben los casos de tareas pasivas definitivas y bajan las provisorias", sostiene Panighel. La ley indica que la disminución o la pérdida de las aptitudes para ejercer la docencia activa serán determinadas por una junta médica y que, una vez verificada, la autoridad educativa podrá otorgar al docente sustitución de funciones, sin merma de su retribución y acorde con su actitud psicofísica. Preferentemente, en la misma escuela o zona donde se desempeña.En 2014 se realizaron 412 juntas médicas mientras que en 2015, 341.En una nota dirigida a la UEPC y a la Provincia, en mayo de 2015, elaborada por docentes recategorizados, a punto de perder su estado docente, expresaron su preocupación por el incremento notable de carpetas médicas otorgadas por problemas de psiquiatría. "Vemos que es una clara muestra de cómo impacta negativamente en la salud el ejercicio de la docencia", indicaron en el petitorio.Desde el departamento de Salud Laboral de la UEPC informaron, hace unos meses a este diario, que las consultas psiquiátricas rondan el 30 por ciento del total que reciben. Miedos y nuevas tareas M. se encuentra en tareas pasivas desde hace dos años, después de haber presenciado una escena de violencia entre dos alumnos y haber sufrido una quebradura de muñeca al querer separarlos en una escuela pública secundaria. Después de la rehabilitación, no quiso volver a dar clases. "Me da miedo", asegura. Hoy desempeña tareas en la biblioteca.La directora de otra escuela pública, ubicada en la periferia, cuenta que en su institución hay tres docentes pasivos que realizan tareas administrativas. Pero, también, hay maestros que ya pueden ejercer como docentes y que, ante la falta de cargos, desarrollan proyectos pedagógicos."Tengo que lidiar con los de arriba y con los de abajo. Planifico un plan de gestión y no me dan los tiempos para llevarlo a cabo porque permanentemente tengo que ocuparme de la inmediatez. Necesito personal docente capacitado para desarrollar tareas técnico-administrativas que sepan de pedagogía", opina la directora.R. cuenta que la situación en su escuela es muy variable. Hay docentes en tareas pasivas que "no hacen nada" y otras que las hacen trabajar de porteras o hasta cubrir el cargo de la directora cuando se ausenta. "Algunas andan deambulando sin tarea fija. Toman mate. A otras les designan actividades clave porque tienen mucha experiencia", refiere.Fuentes del Ministerio de Educación indicaron que los directores de las escuelas son los encargados de designar a los pasivos las tareas institucionales. "En el sistema educativo, el número de docentes pasivos no repercute porque hay suplentes para ocupar los puestos de quienes ya no están frente al aula", informaron.

