Los irlandeses valoran el sol, el asado y las amistades
John, Paul y Adrian disfrutan de la vida social y de reuniones familiares. Creen que en Córdoba es complicado hacer trámites.
John Healy (73) es un irlandés que llegó a la Argentina por casualidad. Nació en Westport y estudió en Irlanda del Norte, en los años más turbulentos. "Mi caso es bastante particular porque yo vine como sacerdote misionero. No soy un inmigrante en el sentido típico", explica. Su destino original era África. "Iba a Nigeria en el '67. Y no pudimos ingresar por la guerra civil, la de Biafra", recuerda.El conflicto armado, que surgió por el intento de secesión de las provincias del sudeste de Nigeria, se conoció por aquellas fotografías que mostraban a niños de vientres abultados a causa de la hambruna."Entonces me pidieron venir a la Argentina, que era una misión nueva", dice John, en su casa de barrio San Martín.Así, a los 28 años, John aterrizó en la periferia de Rosario como cura de la Sociedad de Misiones para el África. Permaneció cinco años para trasladarse, después, al norte cordobés.En 1992, John abandonó el sacerdocio después de 20 años. Se casó, a los 50, con María del Carmen, una cordobesa viuda y con dos hijos. "Eso determinó mi estadía en la Argentina por mucho tiempo", subraya.Después de dejar el sacerdocio, John empezó a buscar trabajo. Enseñó inglés en un secundario bilingüe en Buenos Aires y luego se desempeñó como traductor en un estudio jurídico. Hasta que se jubiló."La mayor parte de mi vida la viví en Argentina. Estoy feliz ya que me he adaptado hace mucho tiempo", subrayó.La pareja volvió a Córdoba en 2013, después de 21 años. Gigante y diverso Al llegar, lo que más le impresionó a John fue el tamaño del país y la diversidad de la población. "La isla de Irlanda, incluyendo a Irlanda del Norte, es como la provincia de Córdoba. Tiene menos de cinco millones en total", ejemplifica. "Cuando uno llega de un país como Irlanda, que es tan chiquito en comparación con Argentina, impresiona ver el tamaño de los terrenos (...). Otra cosa que me sorprendió es que la población tiene distintos orígenes", refiere. Y continúa: "El pueblo es muy abierto a recibir gente y es muy normal incorporarse (...). Nos sentimos cómodos en Argentina. En Córdoba más que en Buenos Aires".Entre otras cosas, John aprendió que aquí hacer un trámites es una tarea complicada. "No existe en Irlanda, que yo sepa, la profesión de gestor. Los trámites son más fáciles, rápidos y uno mismo los hace. Descubrí acá que hay que hacer cola", subraya John. Carne, cuarteto y fernet Es probable que John haya sido el único irlandés en Córdoba durante muchos años, pero en la última década comenzaron a llegar algunos jóvenes. Paul Nevin (40) y Adrian Reynolds (37) arribaron desde Tipperary (sur) y Leitrim (cerca de Irlanda del Norte), respectivamente. "Llegué en 2008, estaba en una empresa de telecomunicaciones en Irlanda y vine para desarrollar proyectos para un cliente acá", cuenta Paul.Por trabajo cruzó el mar varios años hasta que se encontró con una cordobesa. "Ahí decidí que este era un país para mí", se ríe. Se casó con Eugenia, en 2011. Tienen un hijo de 1 año."El clima acá es maravilloso. Está siempre con sol y en Irlanda está gris, nublado, frío, lluvia (...). Bajo cero, normalmente en diciembre. A mí me encanta el calor, entonces es otro motivo para quedarse", opina. "El cuarteto y el fernet, por supuesto, no los tenemos en Irlanda. Son muy cordobeses", agrega. Un buen lugar Lo primero que le sorprendió a Adrian cuando llegó por primera vez al aeropuerto, en 2006, fue que tuvieron que tomar dos taxis para tres personas. "Por el tubo de gas, no entraban las valijas", comenta. A Córdoba lo trajeron, y lo retuvieron, los mismos motivos que Paul: trabajo, primero; amor, después. Fue en una fiesta en casa de Paul donde conoció a Clara, la cordobesa que hoy es su mujer. "Estamos juntos desde hace cinco años y tenemos dos hijas cordobesas", cuenta.Con el tiempo, Paul y Adrian emprendieron su propio camino en el área de software y crearon la compañía Our Apps Factory. "Buscamos soluciones tecnológicas para cualquier negocio. Nos va bien". Adrian cree que Córdoba es parecida a Irlanda. "Viajaba a muchos países, pero Córdoba era el lugar adonde quería volver. Me sentía en casa. Cuando surgió la oportunidad de vivir acá, no demoré en decidirme". Adrian asegura que lo más lindo del país es la camaradería, el asado y el tiempo que se comparte. "Es un lugar muy bueno para las cosas no materiales, para la familia, para la vida, para lo social, que es algo importante", subraya.Y sigue: "En otros países, como Irlanda, se hace mucho hincapié en las cosas, el auto nuevo, la casa más linda, que acá no se ve tanto".Paul hizo amigos y le encanta hacer el asado. "La parte social es muy importante acá y eso ya lo perdimos en Irlanda". Cerveza, música y mar –¿Se toma mucha cerveza en Irlanda? –Dicen que sí –se ríe Paul.Adrian está convencido de que los argentinos, en general, no beben tanto como los irlandeses en los pubs . "Es una cuestión de costumbre. Acá toman más vino que cerveza. Es una generalización, ¿no?", agrega.En cuestión de música, Adrian disfruta del rock argentino. "La música de acá tiene más emoción. Se escuchan temas románticos. Hasta en el cuarteto y la cumbia se muestra la emoción", sostiene.Paul extraña el mar, pero no añora mucho más. "Armé mi hogar acá", argumenta. Confianza y honestidad Cuando llegó a Córdoba, a Adrian le sorprendió que para alquilar un departamento le pidieran garantes. "Allá uno confía más en el otro", dice. "Nosotros no tenemos documentos obligatorios de identidad. El DNI no existe. Sólo pasaporte si querés viajar al exterior (...), Se supone que la persona es honesta. Obviamente que en todos lados hay gente corrupta, pero en general hay otro tipo de trato y no sé a qué se debe (...). Los extranjeros se dan cuenta acá de que todo es un poquito más complicado. Hay que estar comprobando tu identidad. O tal vez tu honestidad", plantea John.
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Multicultural. En el blog Voces contamos historias de inmigrantes. Es una producción de La Voz del Interior y la Unión de Colectividades de Inmigrantes de Córdoba (Ucic).
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