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El largo mayo de Marisa

Este mes, Marisa no pudo pagar casi la mitad del resumen de la tarjeta de crédito. Siempre intenta pagar todo, pero el 15 ya no tenía más plata. Laura González.

29 de mayo de 2011 a las 12:01 a. m.
El largo mayo de Marisa

Este mes, Marisa no pudo pagar casi la mitad del resumen de la tarjeta de crédito. Siempre intenta pagar todo, pero el 15 ya no tenía más plata. Trabaja como cajera en un supermercado de la ciudad de Córdoba y cobra en mano 2.930 pesos al mes. "Tengo todavía cuotas de cosas que compré en julio pasado; no se terminan más", se queja. Se le sumaron los regalos de Navidad, una pileta que compró de consuelo porque tampoco este verano fue de vacaciones y la ropa para la escuela de sus dos nenes, que van a primero y a tercer grado. Se propuso no gastar más hasta bajar la deuda con la tarjeta, pero es fin de mes y no tiene nada en la heladera. Meticulosa y memoriosa, dice que el año pasado debía en cuotas el equivalente a un sueldo y ahora debe casi dos. Encima, no puede estar al día.No sabe cuánto le tocará de aumento. La paritaria de comercio cerró en 30 por ciento la semana pasada, 15 por ciento se debería pagar con el sueldo de mayo, pero como aún no se homologó, escuchó que en el trabajo decían que no alcanzan a liquidarlo este mes.La situación de Marisa se replica en otras familias, al punto que muchos operadores del segmento masivo advierten cierta ralentización del consumo en mayo. Se sigue vendiendo bien, pero la máquina, que venía en quinta, ahora va en tercera.Por ejemplo, la venta de alimentos y bebidas creció tres por ciento, en cantidades, entre diciembre y marzo pasados, cuando el año anterior subió cinco por ciento. El titular de una cadena de hipermercados nacional admitía un gran parate en mayo y recordaba el "excepcional 2010", motivado por el Bicentenario y el Mundial.Hay varias explicaciones. Todo año electoral acarrea cierta incertidumbre y demora decisiones de compra y de inversión en las empresas. De hecho, la consultora SEL midió entre industriales que el 42 por ciento no prevé hacer inversiones y del resto, la gran mayoría sólo mantendrá la capacidad instalada actual.El dólar sigue reptando y las intervenciones del Banco Central para congelarlo abonan esa incertidumbre. En abril y mayo se aceleró la salida de capitales: sobran los dólares por la soja, pero muchos prefieren sacarlos de los bancos.Como le pasa a Marisa, el margen para endeudarse está agotado en muchos hogares. Las familias advierten que compran a precios de 2011 con sueldos negociados en 2010.Recién en mayo se cerraron las paritarias más importantes (metalúrgicos, bancarios, comercio, droguerías). También es cierto que muchos alcanzaron una "satisfacción óptima" en términos de consumo: se compraron el LCD, la Play nueva y hasta cambiaron el auto. Ya está; ahora, hay que pagar.La contrapartida es que el Estado sigue teniendo recursos y decisión de volcarlos al mercado para que, en especial este año, la maquinaria del consumo siga aceitada.Claro que eso sigue retroalimentando el círculo vicioso: toma recursos excedentes de Anses para gastar, paga la deuda con reservas del Banco Central y emite los pesos que le faltan, lo que acelera la inflación y terminará provocando que el aumento que tiene que cobrar Marisa en breve le quede chico, otra vez.