La súplica de vecinos por desagües y por transporte
También se inunda. El primer reclamo para ensanchar la calzada se hizo en 2014. Hubo varios accidentes y hasta muertes. La obra está incluida en el Presupuesto 2017.
Antonio Bima, Agustín Mías, Gerardo Burgio, Paula Molina, Aquiles Villalba, Viviana Biga y Esteban Rincón, entre otros vecinos, no sólo suplican que el Camino a San Antonio sea ensanchado y mejorado. También reclaman la construcción de desagües, más luces, veredas y dársenas para ómnibus urbanos.
Comentan que los desagües son necesarios para que el camino no se inunde “con dos gotas que caigan”. Respecto de la iluminación, advierten que hay tramos a oscuras. Creen que las dársenas son indispensables para que los colectivos no frenen en medio del camino y entorpezcan el tránsito.
Un reclamo puntual que hacen los vecinos es por la escasez de frecuencia de la línea 29 de transporte urbano. “Pasa cada 55 minutos los días de semana y siempre va lleno. Los fines de semana, las frecuencias son peores”, critican.
Las numeraciones del camino son erróneas y hay quejas porque esta situación dificulta el hallazgo de direcciones.

