La nena cordobesa que no quiso darle un beso al Papa
La mamá y una nena de San Francisco visitaron en Roma al Papa Francisco y protagonizaron una divertida anécdota. La pequeña se negó a darle un segundo beso al pontífice y él la tildó de “ahorrativa”.
Una simpática anécdota protagonizó una mamá y su pequeña durante su visita a la ciudad italiana de Roma cuando visitaron al Papa Francisco.
Según indicó El Períodico de San Francisco, Juliana y su hija se fueron de vacaciones a Italia y se dieron el gusto de saludar y recibir una bendición del Papa Francisco en una audiencia que el sumo pontífice brindó para ciudadanos argentinos, el pasado miércoles 30 de diciembre.
La sanfrancisqueña contó que pudo acceder a la audiencia especial gracias al consejo del sacerdote local Marcio Peirone, que le sugirió escribir a la Nunciatura Argentina, y allí le indicaron los pasos a seguir para completar una solicitud y poder participar de la audiencia general del Papa. Pero desde la Nunciatura le advirtieron que no podían garantizar un lugar cercano ni el saludo personal del pontífice, puesto que dependía de la organización programada para ese día. Tampoco aseguraban la realización de la audiencia puesto que podía ocurrir que el Santo Padre cambiara su agenda.
Pero estos trámites tuvieron final feliz y participaron de la audiencia. Las turistas fueron citadas a las 7 en la denominada puerta Santa Ana. “Tuvimos un control exhaustivo de la guardia suiza que recibía a toda la delegación argentina”, contó Juliana a El Periódico. A las 10 apareció el papa móvil y la multitud en la plaza San Pedro enloqueció. “La gente gritaba como loca-comentó -, tuve la oportunidad de estar en una celebración precedida por Benedicto XVI y no fue nada parecida. No se notaba tanta euforia de la gente”, recordó.
Anécdota
Juliana contó al medio sanfrancisqueño que no se esperaba poder ver a Francisco tan de cerca, ni menos llegar a conversar con él. “Mi nena lo esperaba y pedía por favor ver al Papa y cuando se acercó en medio de la emoción le dije a Delfina que le dé un beso, pero se asustó un poquito. Entonces le dije dale otro”.
“Ya le di”, fue la respuesta inocente de la nena, lo que generó la risa y la respuesta de Francisco: “Es ahorrativa”, dijo el pontífice riendo.
A lo que Juliana contestó: “Pasa es que es piamontesa, somos de San Francisco, cerca de Alicia-donde Bergoglio tiene parientes-”. Esa frase hizo que el Papa se detuviera y charlara con las sanfrancisqueñas, a quienes les dio una bendición especial a las dos.

