La inclusión social, una promesa
Las familias consideran que existen enormes diferencias de rendimiento entre colegios públicos y privados, aun contra lo que dicen los estudios internacionales.
La repetida postal de búsqueda de colegios privados –que representan una porción menor en el sistema educativo, en especial en los niveles inicial y primario– sigue hablando de la representación que los padres tienen de las escuelas. Las familias consideran que existen enormes diferencias de rendimiento entre colegios públicos y privados, mientras que los estudios internacionales de evaluación indican que las mayores desigualdades ocurren en el interior de las instituciones y que el estatus socioeconómico de los alumnos incide de manera notable en las posibilidades de aprendizaje.En la Argentina, al igual que en toda Latinoamérica, subsisten elevados niveles de segregación. Las aulas son diversas en conflictos y dificultades, pero continúan siendo bastante homogéneas en cuanto a la composición social.El Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Terce), que refleja los resultados de evaluación de alumnos de nivel primario, confirma que los sistemas escolares en la región son poco inclusivos socialmente, lo que implica que los estudiantes de una escuela son similares en términos culturales y económicos.El informe de Unesco plantea que son reducidas las posibilidades de que alumnos de distintos estratos se encuentren en un establecimiento escolar.En otras palabras, la inclusión social escolar es baja, aun pese a que los expertos señalan que fomentarla es la política más efectiva para mejorar la equidad en el corto y el largo plazo.Los estudios internacionales subrayan que en los países latinoamericanos la inclusión social escolar es, en promedio, de 54 puntos, lo que contrasta con los resultados de naciones desarrolladas, donde ese indicador alcanza, en promedio, los 75 puntos entre estudiantes de 15 años.En Córdoba, lo que ocurre por estos días es un reflejo de las investigaciones globales.Al parecer, y entre otras cosas, las familias con cierto poder adquisitivo –incluso aquellas que realizan un gran esfuerzo económico– siguen eligiendo los colegios privados para salvaguardar la permanencia de sus hijos en un ambiente similar al que conocen.

