La contribución estudiantil, un debate que no tiene futuro
La contribución se aplica en 9 de las 12 facultades. Juan Carlos Carranza.
La mayoría de los decanos, Franja Morada y una parte importante de los estudiantes de a pie, aquellos que no militan en ninguna agrupación política, no ven futuro al debate por la derogación de la contribución estudiantil en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Por lo bajo, varios referentes universitarios califican de demagógica la pretensión de la agrupación La Bisagra de anular la ordenanza 5/90, que habilitó a las facultades a cobrar un mínimo monto mensual para solventar gastos vinculados con tareas académicas, que no vienen incluidos en el presupuesto.El impulso para lograr que el tema se trate en el Consejo Superior antes de fin de año parece haber perdido aliento y es probable que entre en una "vía muerta" con la llegada del receso de verano.Franja Morada apoyó la implementación de la contribución en 1990, cuando Francisco Delich era rector de la UNC y los presupuestos universitarios estaban en pleno auge de recortes. Incluso, en aquella época hasta se llegó a plantear el arancelamiento, frente al ahogo de financiamiento.El radicalismo universitario no arriará esta bandera porque considera que los 10, 20 ó 35 pesos mensuales que pagan los estudiantes no son causa de su exclusión de la Universidad. En cambio, La Bisagra, su archirrival dentro del espacio político que respalda a la rectora Carolina Scotto, plantea que los fondos que faltan, la UNC debería reclamarlos al Gobierno nacional y no a sus alumnos.La contribución se aplica en 9 de las 12 facultades. Por este rubro, se recaudan alrededor de seis millones de pesos anuales. Un porcentaje de ese dinero está destinado a Pasos, la obra social universitaria, que brinda servicios de salud a alumnos de escasos recursos. Todas las facultades destinan estos fondos a solventar actividades que de otro modo deberían ser costeadas por los alumnos, como los insumos en Ciencias Químicas.Sí hay coincidencias en que se puede mejorar esta herramienta, para que no implique trabas a los alumnos si no pagan. Pero parece no haber motivos para dejar de recaudar seis millones de pesos que tienen un fin solidario.

