Temas del día:

Justicia y poder

Carlos García Allocco es el integrante menos conocido del Tribunal Superior, máximo cuerpo judicial cordobés. Acaba de asumir por primera vez la presidencia.

13 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Justicia y poder
“El ‘modelo Córdoba’ trata de democratizar la Justicia. Tiene aspectos a mejorar, pero la igualdad de oportunidades está garantizada”.

–Usted es, quizá, el miembro del Tribunal con más bajo perfil. –Sí, fundamentalmente, por el rol que me asignó el cuerpo, que fue la atención de los tribunales del interior. Eso hizo que concentrara todo mi esfuerzo en el área administrativa del interior, que es en realidad la que más conozco porque provengo de ahí. En estos cinco años, trabajé fuertemente en la oficina de tasa de Justicia, en la nueva versión digital del Boletín Judicial , dando impulso fuerte a todo lo que sea digital, para utilizar la tecnología en ahorrarle tiempo a la gente y a los abogados. –¿Cuánto falta para que desaparezca la imagen de los despachos con expedientes hasta los techos? –Ese es un deseo de todos, principalmente nuestro. Quisiéramos no tener expedientes hasta los techos y cada vez tener soluciones más justas. –¿Hay plazos para eso? –Sí, el área informática tiene un cronograma que se ha ido cumpliendo. Se hace cada año una gran inversión en tecnología, y creo que el avance más importante es haber podido integrar a toda la provincia con nuestro sistema informático, que tiene una faceta muy importante para el ciudadano porque la tecnología aporta transparencia y uniformidad. La informática nos permite unificar, simplificar, despapelizar, sobre todo, ganar tiempo, que es lo único que el hombre no puede recuperar. Y ahora, con el Sistema de Administración de Causas (SAC) en todas las sedes del interior, con la posibilidad de que también estén integradas en un futuro no muy lejano. –¿Cómo llegó al Tribunal Superior? ¿Fue un lugar buscado, deseado? –Cuando uno llega a estos lugares, es un lugar deseado, porque si no, no podría estar acá (...). –¿Al cargo se lo propuso personalmente el gobernador De la Sota? –Me llamó personalmente el gobernador. Seguramente habrá entendido que mi historia de dedicación exclusiva y desde lo más bajo del estamento judicial (y yo digo que empecé desde bien abajo porque el juzgado estaba en el subsuelo, ja, ja) ha sido mérito para poder cumplir esta responsabilidad. –¿Sería mejor si a los jueces del Tribunal Superior se los eligiera en elecciones más abiertas y se eludiera el peso de las amistades políticas? –El 2013, como nunca, nos encuentra a los jueces sentados en la mesa de todas las discusiones. Creo que cuando se proponen modelos de la naturaleza que sea, por lo menos hay que mostrar un lugar donde funcione lo que uno propone, porque si no, le puede hacer mucho daño a la sociedad. En esto hay que ser muy cauto, porque el Poder Judicial es uno de los pilares de nuestro sistema de gobierno, tiene fundamento constitucional. Además, no se puede generalizar, la Justicia no es única en el país, hay una Federal y una en cada provincia. En Córdoba ha habido lo que se ha denominado el "modelo Córdoba", que ha tenido continuidad y trata de democratizar la Justicia. Tiene aspectos que se pueden mejorar, pero la igualdad de oportunidades está garantizada desde el inicio y para todos los sectores. Acá se ingresa, se asciende y se llega a la magistratura por concurso, los únicos cargos que quedan fuera de este sistema son el Tribunal Superior y la Fiscalía General. –¿Hubiera preferido llegar al tribunal por medio de una elección? –Si me trajeran un sistema superador del que tenemos, yo no podría decir que no, porque es superador, y mi conciencia dice que todos los modelos, mientras sean superadores, son positivos. –En 30 años de democracia, el Poder Judicial, tanto a nivel provincial como nacional, nunca ha estado en los primeros lugares de ponderación positiva. ¿A qué lo atribuye? –Muchas veces, uno termina aceptando afirmaciones que no sabe si son exactas para la generalidad o para Córdoba. Nosotros hicimos una encuesta el año pasado en una reunión donde estaban casi todas las delegaciones de colegios de abogados del interior, preguntando fiscalía por fiscalía, cámara por cámara, distinguiendo entre funcionarios y empleados. –Pero fue una encuesta sólo entre abogados. –No es poco. Los abogados, históricamente, son críticos. Son quienes llevan a Tribunales los problemas de sus clientes, son receptores técnicos de los problemas, entonces, son una opinión calificada. Difícilmente va a encontrar un abogado que no diga la verdad en cuanto a cómo es el servicio de justicia. Y a nivel interno, somos los más severos custodios de las inconductas de los magistrados, funcionarios y empleados. –Usted tiene fama de duro con eso. Me contaron que es capaz de viajar más de 200 kilómetros para chequear una licencia médica de un empleado. –¡Bueno, ja, ja...! ¿Por qué no le sacamos ese concepto de duro? Tener una formación jesuítica y en el Liceo Militar hace que uno tenga una mirada especial de lo que significan el compromiso y la disciplina. Pero no soy original, los brasileños, en su bandera, dicen "orden y progreso", y, la verdad, en ningún lugar puede haber progreso sin orden. Nosotros apostamos a la salud de nuestro personal, pero también apostamos fuertemente a que no se utilice la salud como excusa para no cumplir con los deberes como corresponde. Cuando esas personas le buscan la grieta al sistema, buscan excusas médicas que comprometen a profesionales externos en estas maniobras, están perjudicando al compañero que se queda, que tiene que hacer el trabajo de otro. –En los últimos tiempos, se han escuchado voces que cuestionan el principio de la inamovilidad de los jueces. Hay quienes ven al Poder Judicial como cómplice de los otros poderes y no como un contrapoder. –Hablar de un Poder Judicial cómplice es hablar de que no es independiente, y si un Poder Judicial no es independiente, no es Poder Judicial. No es así ni hay elementos puntuales por los cuales pueda demostrarse que el Poder Judicial de Córdoba no es independiente. En esos términos se habla en la arena política, donde muchas veces hacen afirmaciones incomprobables porque forma parte de la contienda. Frecuentemente, al que no le va bien dice que la Justicia es cómplice del poder de turno. No es el caso de Córdoba (...). Es un Poder Judicial conformado por lo que se consideró el mejor perfil de juez, con una disposición del gobernador De la Sota, que continuó Schiaretti, de respetar a rajatabla el orden de mérito del Consejo de la Magistratura. Lucha anticorrupción. –Influye mucho en aquella mirada de qué manera un Poder Judicial lleva adelante la lucha contra la corrupción política. Eso hace a la independencia, también. –A esto tendríamos que responder con la historia. Creo que en esa mirada hay que ser tan justo como se les exige a los jueces que sean. Si tenemos memoria, hubo prácticamente todo un gobierno enjuiciado por su gestión, hubo condenados de ese gobierno... –Pero ¡está hablando de 1995! (N. del R: las condenas por corrupción contra funcionarios del gobernador Eduardo Angeloz) –Sí. No le estoy hablando de un tiempo muy lejano en la historia, y le estoy hablando de un proceso que creo es único en la República y en el que el Poder Judicial se manejó en términos absolutamente independientes, porque las causas se instruyeron y se resolvieron. Hubo gente que pagó en los términos que debía pagar por sus desaciertos en cuestiones administrativas. No es poco para no recordarlo. –Es que también se ve el presente. Córdoba creó un fuero especial llamado Anticorrupción para esos casos y ¿quién recuerda cuál fue el último funcionario condenado? O no hay corrupción en Córdoba o ese fuero no está funcionando bien. –Bueno... (silencio). –Es un fuero que existe hace ya 11 años. –(Silencio) La verdad, quisiera tener los números para emitir una opinión. En esa materia, sinceramente, sería absolutamente temerario en mi respuesta porque no tengo los números sobre de qué manera este fuero Anticorrupción trabaja. –¿Recuerda el nombre de algún funcionario público cordobés condenado en los últimos años? –(Silencio) Bueno, me pone en... –Porque eso hace también a la imagen de la Justicia. –Realmente, me pone en la situación de averiguarlo y respondérselo. Como no es mi fuero, entonces me resulta difícil. Con los números en la mano le voy a dar una respuesta y podremos discutir si este resultado es bueno o es malo, o es un resultado que se puede mejorar. –Da la impresión de que, en Córdoba, a los fiscales les tiemblan los pies y sienten que ponen en juego su carrera si intervienen en un caso en que esté involucrada una figura política del Gobierno. –No creo que pueda generalizarse de esa manera. Puede haberlo, esta es una estructura humana con sus fortalezas y debilidades. Estoy tratando, aceleradamente, de recordar... y ahí hay intendentes condenados, hay intendentes imputados. Le hablo de la geografía que más conozco. Hay concejales imputados, hay fiscales condenados, que también son funcionarios públicos, y su designación ha sido dejada sin efecto a través del procedimiento del jury.

Más información