Jóvenes rurales, realistas y preocupados por las drogas
Son algunas de las características de los que viven en zonas agropecuarias argentinas. Los datos surgen de un estudio comparativo de cuatro países realizado por un español.
Poco se sabe de la adolescencia en zonas rurales y de sus expectativas de vida. Menos aun si se compara con la de otros países. Según un estudio internacional, jóvenes argentinos que viven lejos de las grandes ciudades no son tan diferentes a los que reúnen las mismas condiciones en países distantes y distintos. Lo más curioso es que sí son más diferentes que sus propios compatriotas que viven en las ciudades. A esa conclusión llegó el sociólogo e investigador Diego Gastón Faci, un español de la Universidad de Zaragoza que hizo un estudio cualitativo entre jóvenes que habitan zonas rurales de Argentina, Canadá, Islandia y España. Y, dentro de Argentina, estudió las expectativas de los jóvenes de diferentes extracciones: una escuela rural de Santiago del Estero, otra de la villa Yapeyú de la ciudad de Córdoba y un colegio confesional privado de barrio Nueva Córdoba. Diferencias internas. "Las diferencias entre los jóvenes de distintos lugares del país son considerables", cuenta el investigador. Una de las características de los jóvenes rurales, según su estudio, es que ven a su futuro con mucho realismo, mientras que eso no sucede con los chicos de la villa. Es que, siempre según el investigador, en la villa estudiada los chicos imaginan un "futuro fantástico" mientras que los jóvenes rurales ven un futuro que se aproxima "a lo que seguramente van a tener".Un ejemplo de esto es que la mayoría de los jóvenes en la villa manifestó querer ser policía, médico o abogado. "Son expectativas muy altas que en general no son posibles de cumplir desde la villa. Mi percepción es que como al futuro ahí lo tienen muy negro, se fantasea más, mientras que en el resto de los lugares lo ven con más realismo", aseguró Faci.En cuanto a las expectativas de futuro en la escuela privada, Faci encontró que "son muy altas" y que, a la vez, "hay mucha presión por el estudio por parte de las familias". Además, "las expectativas educativas son generalizadas; y superiores a la de los jóvenes rurales", cuenta.Entre los chicos de la escuela confesional, al sociólogo le llamó la atención el deseo que expresaron de viajar a Europa y la preocupación de las chicas por la fiesta de 15 años. Diferentes países. La mayor sorpresa de la investigación es que no hubo muchas diferencias entre los jóvenes rurales de distintos países. "Las expectativas de los adolescentes de las distintas áreas estudiadas no parecen muy dispares. La investigación se centra en los aspectos que los diferenciaría pero son muchos más los temas en los que habría coincidencia", reconoce el informe. Según el estudio, los adolescentes de Canadá parecen conceder más valor a lo material, expresado en términos de coches y viviendas de lujo, dinero u otros artículos de valor.Sin embargo, esto no aparece en ninguna redacción de los estudiantes de Argentina. "Esta información es interesante porque en otras zonas urbanas de Argentina sí se observo gran interés por cuestiones materiales", comenta el investigador.En cambio, sí coinciden los adolescentes de Argentina y Canadá en el interés hacia el cuidado y protección del medio ambiente.Entre los jóvenes rurales argentinos y españoles, la preocupación por las consecuencias del consumo de alcohol y drogas también fue muy mencionada.En cuanto a las perspectivas laborales, en ninguno de los relatos de Canadá ni en los de Argentina se expresó preocupación por el desempleo. En cambio estuvo más presente el deseo de trabajar a temprana edad.En Canadá, una cuarta parte de los adolescentes mostró la posibilidad de tener un negocio propio en el futuro. Mientras, pocos adolescentes de Argentina y España se plantean el autoempleo. En la mayoría de los relatos de todas las zonas, los adolescentes preferirían trabajar por cuenta ajena.Dentro de las perspectivas familiares, en los relatos de Canadá y España, la mayoría de los chicos expone su deseo de casarse para formar una familia, mientras que, en Argentina, no lo plantean necesariamente tras una unión conyugal formal. Es más: con frecuencia al proyecto de contraer matrimonio lo plantean como una etapa posterior a la de formar familia.Otra diferencia es que los adolescentes canadienses tienen la intención de abandonar el hogar familiar a edad más temprana que los de Argentina y España. Para los adolescentes iberoamericanos estudiados, tener que abandonar el hogar familiar se plantea como uno de los principales obstáculos para ir a la Universidad.
Cómo se hizo el estudio
Redacciones. El estudio se basó en el análisis de contenido de redacciones escolares de localidades rurales de Argentina, Canadá, España e Islandia, realizadas por estudiantes de 13 a 15 años.
Objetivo. Conocer las expectativas de vida de los adolescentes residentes en diferentes países.Tema. El tema fue: "Cómo ves tu futuro calculando que puedes vivir hasta los 100 años, empezando por el más inmediato y pasando por la juventud, edad adulta y ancianidad".
Origen. El trabajo procede del estudio "Tendencias de la concentración de la población inmigrante en las grandes ciudades y sus repercusiones sobre el medio ambiente y la seguridad", del Comité Científico, no militar, de la OTAN.Contacto en Córdoba. Diego Faci estuvo en Córdoba invitado por la organización Inclusión Social. Para realizar el estudio en Argentina, trabajó con un equipo de la Universidad Nacional de Córdoba que coordina la psicóloga social Ana Correa.

