La Iglesia pide más tiempo de debate para la reforma del Código Civil
El titular de la Conferencia Episcopal podría pedir una audiencia con la presidenta Cristina Fernández.
La Iglesia reclamó a la presidenta Cristina Fernández un mayor debate del anteproyecto para reformar el Código Civil antes de enviarlo al Congreso y le sugirió que "no se apure" en sancionarlo por incluir una serie de tópicos que se contraponen con la doctrina cristiana.
Fuentes eclesiásticas confirmaron que el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, "no descarta" pedir una reunión con la primera mandataria para dialogar sobre esta iniciativa elaborada por un grupo de juristas (ver además Los casados podrán separar los bienes).
Los obispos católicos ya expresaron "preocupación" por algunos "eufemismos" incluidos en el anteproyecto como el llamado ˜divorcio express˜ para referirse a la rápida disolución del vínculo o la maternidad subrogada para plantear el alquiler de vientres.
También a otros puntos que los referentes eclesiásticos consideran "delicados" como la fertilización asistida con la consiguiente manipulación y descarte de embriones, que para la doctrina católica es una vida humana en gestación o la fecundación post mortem.
A principios de marzo, en el marco de una reunión de obispo, el Episcopado ya pidió hacer su "aporte" a la reforma del Código Civil al recordar que la Iglesia "tiene una larguísima tradición en temas referidos a la vida, la familia y la dignidad humana".
Un mes. Ahora, peritos eclesiásticos y laicos consideraron que el Poder Ejecutivo debe tomarse más de 30 días para analizar el anteproyecto antes de cursarlo al Congreso para su debate, y hasta criticaron cierto "apuro" que dicen percibir en las autoridades por aprobar los cambios antes de fin de año. Tal como la jefa de Estado estimó al recibir la iniciativa del titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
"Es harto llamativo el apuro que se percibe en la Casa Rosada por avanzar hacia la sanción del nuevo Código Civil y Comercial. En un país serio el debate sobre esta cuestión de fondo como ésta puede durar años", dijo Eduardo Sambrizzi, titular de la Corporación de Abogados Católicos.
En tanto, especialistas en derecho, académicos y técnicos de los credos reclamaron en una carta abierta a la Presidenta que el anteproyecto "sea ampliamente distribuido y debatido en la comunidad académica" antes de su discusión en el Parlamento.
"En materia de relaciones de familia y derecho de las personas no se tuvieron en cuenta los principios de derecho internacional a los que adhiere con jerarquía constitucional la Argentina, ni las costumbres del pueblo argentina, ni el sentir de la doctrina nacional", advirtieron académicos de universidades privadas y públicas.
Debate. Justamente, la Presidenta manifestó disposición a discutir los puntos del anteproyecto cuestionables por convicciones religiosas o por dogmas de fe, pero exigió comprensión a quienes piensan distinto.
"Tenemos que tener un instrumento que le sirva a todos los hombres cualquiera sea el Dios al que le recen o aun cuando no tengan un Dios a quien hacerlo", aseveró el martes durante la presentación de la iniciativa.
Fernández señaló que está "orgullosa de vivir en el país del matrimonio igualitario", una ley cuya discusión generó en 2010 una fuerte tensión entre el Gobierno y la Iglesia y que expertos eclesiásticos insisten en que debe derogarse por "inconstitucional".

