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Villa Dolores: "Hasta que estemos viejitos vamos a estar acá"

Así renuevan su apuesta los líderes de un comedor comunitario de Villa Dolores: Rosa, Carlos y Jorge. Están desde hace 15 años.

03 de junio de 2013 a las 12:01 a. m.
Carolina Militello (Especial)
Villa Dolores: "Hasta que estemos viejitos vamos a estar acá"
Entrega. Carlos Villarreal y su esposa, Rosa Silva, armaron el comedor en su casa. Allí comen unos 120 chicos (La Voz).

Villa Dolores. El comedor solidario Aventuras en Pañales, de esta ciudad, acaba de cumplir 15 años de actividad. Actualmente funciona en barrio Paso de la Virgen, uno de los más carecientes y populosos de esta ciudad del valle de Traslasierra. "El comedor ya es una actividad permanente para mí", señaló Jorge "Yoni" Carranza, un reconocido docente de educación física, quien comenzó con el servicio comunitario en 1998.

Yoni y su esposa comenzaron en su propio barrio Cura Brochero cuando percibieron la necesidad en algunos vecinos. Empezaron a hacer de comer para unos pocos niños. Luego, la noticia se difundió y debieron arremangarse para dar respuesta a la demanda creciente y hacer almuerzos y cenas cada día. Para eso, debieron hasta refaccionar un salón de la vivienda para albergar a los comensales.

“Nunca imaginé tantos años, que pasarían 15 haciendo esto. En aquel momento surgió así, por la necesidad y la urgencia, y seguimos”, cuenta “Yoni”.

“Tampoco pensé que se iba a involucrar tanta gente, agradezco porque si bien soy la cabeza visible es mucha la gente que pudo canalizar sus deseos de ayudar a través de este comedor”, marca el hombre, también profesor de fútbol.

Mucha voluntad. Hace 10 años el comedor se trasladó a la casa de Carlos y Rosa, en barrio Paso de la Virgen, al oeste olvidado de Villa Dolores. Al atardecer de cada día, apenas se pone el sol, se ve la fila de niños con sus ollas y platos, por las distintas calles de tierra del barrio. Ingresan por la entrada de los Villarreal y al fondo, en el salón, unos 120 niños hacen cola para recibir su ración. Algunos se quedan a cenar allí. Otros prefieren llevar las porciones y compartir con el resto de su familia.

“Empezamos con siete niños que habían perdido a su mamá, y luego se fue ampliando, también construimos un salón al fondo de nuestra casa porque al principio sacábamos unas mesas al patio”, cuenta Carlos Villarreal, quien trabaja como ordenanza en una escuela.

Rosa Silva, su esposa hace 20 años y madre de tres hijas, todos los días a las 5 de la tarde comienza a preparar la comida. “Con lo que haya, a veces fideos, arroz, no siempre hay carne, porque está muy cara, igual que la verdura; a mí me encanta cocinar”, dice mientras lava una olla gigante.

El comedor se sostiene con la colaboración de otros vecinos que donan lo necesario para que funcione. “Yoni” se encarga de gestionar y buscar los alimentos y llevarlos a la casa de los Villarreal, para que ellos puedan cocinar cada día. Las voluntades se suman para ayudar.

“Hay que poner mucha voluntad, pero nosotros hasta que estemos viejitos vamos a estar acá, la vida nos permite ser útil de esta manera”, dicen los dos, sonriendo mientras levantan la mesa y acomodan el salón para el día siguiente.

Asimismo, hay algunos días que el comedor no funciona por falta de alimentos. Carlos y Rosa sienten tristeza cuando tienen que decirles a los niños: “Hoy no tenemos nada”. “Lo más necesario son las verduras y la carne, sobre todo la carne que es lo que más ha aumentado”, asegura Rosa. “La idea siempre es acompañar la comida con algo de carne o pollo, pero no siempre se puede”.

Para colaborar

Quiénes son. El comedor Aventuras en Pañales fue fundado en 1998 por Jorge "Yoni" Carranza. Hace 10 años, se trasladó a la casa de Carlos y Rosa, en barrio Paso de la Virgen, al oeste olvidado de Villa Dolores.

Para ayudar. El comedor necesita la colaboración de cualquier tipo de alimento no perecederos, pero también es indispensable la ayuda en carne, verduras, pollo y lácteos. Contacto: (03544) 15469634 (Jorge "Yoni" Carranza).