Hace 100 años: Una detención injustificada
7 de diciembre de 1917
Ayer a las diez y media de la mañana, fue detenido sin justificativo alguno en la estación del Central Argentino, por empleados de la comisaría de investigaciones, el joven Martín Gil.
La forma en que se procedió y el hecho mismo, revelan más que falta de tacto, torpeza intolerable.
Sin que mediara antecedente alguno, el joven Gil fue sometido a un caprichoso interrogatorio por un empleado de apellido Pereyra; luego, el auxiliar Rivero ordenó se le condujera preso: “con las cadenas si fuera necesario”, y por último el empleado Fernández incitó al joven Gil a marchar preso, en son burlesco, asegurándole que “ya sabía que era Moreno”. Más tarde dieron cuenta que había sido detenido por confusión cuando en la comisaría se lo interrogó por su nombre.

