Hace 100 años: la destrucción de los árboles
26 de diciembre de 1917.
Una obra de barbarie. No queremos hacer, porque no es el caso, la apología del árbol, sino censurar atentados, verdadera expresión de incultura, que solo evidencia la fiebre destructora de espíritus ignorantes y perversos. Sabemos que la policía de la capital viene procediendo con eficacia, contra ciertos sujetos que se empeñan en destruir los árboles de los lugares públicos. Por lo mismo que aplaudimos su campaña para reprimir semejantes atentados, en que escribimos estas líneas, reclamando la adopción de medidas ejemplares y enérgicas contra los culpables. A pesar de todo lo que hace la policía, las destrucciones se repiten. En los alrededores del parque Sarmiento y en el pueblo de los Talleres -de donde recibimos la denuncia- principalmente, manos criminales persisten en esta censurable tarea.

