Fuego en las Sierras Chicas
Desde Río Ceballos, hasta Ascochinga, Santa Catalina y parajes cercanos, no hubo localidad en todo el corredor de las Sierras Chicas que no tuviera un foco de incendio.
No hubo localidad en todo el corredor que va desde Río Ceballos hasta Ascochinga que no tuviera un foco de incendio.
Los más graves se registraron en la localidad de La Pampa, y estancia La Paz, en donde prácticamente todos los vecinos debieron autoevacuarse porque a media tarde era irrespirable el aire por el humo, el calor y la tierra que era esparcida por los fuertes vientos, y se incendiaron totalmente dos casas.
Otros focos importantes fueron los que se originaron en Los Molles y Las Vertientes, dentro de la jurisdicción de La Granja, donde hubo casas en grave riesgo de incendiarse.
Evacuados
La gran cantidad de evacuados obligó a que muchos de ellos fueran derivados al polideportivo de Agua de Oro. En el lugar trabajaban alrededor de unas 100 personas, además de la denodada colaboración de la población.
Otro siniestro se registró en inmediaciones del camino El Huaico, aunque era de carácter eminentemente rural.
En Salsipuedes, en pocos minutos en horas de la siesta se desató otro fuerte incendio en el barrio Cerro del Sol, en donde también debieron evacuarse varias familias, y hubo casos de riesgo de asfixia y quemaduras de segundo grado para algunos pobladores.
Río Ceballos también fue motivo de preocupación por un principio de incendio en el barrio de Ñú Porá. Excepto este último y el del camino de El Huaico, el resto permanecían activos.
Al anochecer los habitantes de estas localidades esperaban que la disminución de la temperatura contribuyera a calmar la propagación de las llamas, prácticamente no había guardia de cenizas por las enormes extensiones afectadas e insuficiente cantidad de bomberos, ni asistencia de aviones hidrantes, y aumentara un poco la humedad.
Una larga noche esperará a los habitantes de las Sierras Chicas, que mañana verán recomenzar el trabajo de los Bomberos bien temprano.

