Fuego cruzado con munición gruesa entre anestesistas y autoridades de la Provincia
La escalada verbal entre anestesistas y autoridades provinciales no cesa. El fiscal no descarta imputar a los anestesistas que no atiendan.
El fuego cruzado entre anestesistas y las autoridades políticas de la provincia de Córdoba, en el marco del conflicto que mantienen desde el año pasado, parece escalar en intensidad y en el calibre de las municiones verbales que se disparan unos contra otros.
El último fin de semana, el gobernador Juan Schiaretti trató de "casta privilegiada" y extorsionadores a los profesionales nucleados en la Asociación de Anestesiología, Analgesia y Reanimación de Córdoba (Adaarc).
CONFLICTO. Imputarían a anestesistas
La entidad desoyó la advertencia que le hiciera el viernes último el fiscal Raúl Garzón y la Cámara Contenciosa Administrativa para que dieran marcha atrás con la negativa de atender a pacientes de la Administración Provincial del Seguro de Salud (Apross) y extendió la medida al resto de las obras sociales y prepagas.
"Se creen una casta privilegiada y no vamos a permitir que nadie nos extorsione", bramó el Gobernador, quien anunció que se acordó con el rector de la UNC, Hugo Juri, abrir una escuela de anestesia en el ámbito de la Casa de Trejo.
Sectarios y fundamentalistas
Este lunes, el ministro de Salud, Francisco Fortuna, dijo que la actitud de los anestesistas de hacer retención de servicios "es un acción deliberada que un grupo de la conducción de Adaarc impulsa con actitudes de una secta fundamentalista".
El titular de la entidad profesional, Fabián Francioni respondió con dureza a la advertencia de la justicia y a las críticas oficiales.
"El fiscal (Raúl) Garzón debería preguntarle a Fortuna qué hace Apross con los 630 millones de pesos que recauda por mes de la cuota de sus afiliados, mientras mantiene una deuda con nosotros de 17 millones de pesos y les hace faltar medicamentos y servicios asus afiliados", cuestionó el ex diputado nacional kirchnerista.
Ultrajados y sometidos
El también exdirector del Hospital Provincial Abel Ayerza dijo que los anestesistas se sienten "ultrajados" y "basureados", por las autoridades sanitarias. A la vez, criticó al fiscal Garzón por la advertencia del viernes último, a la que consideró "arbitraria".
"Fue un despropósito lo del fiscal y su puesta en escena al enviarnos un ultimátum a través de la radio de Mario Pereyra cuando aún no sabía cuál sería la suerte del paro anunciado desde hoy fue una amenaza inadmisible que excede su obligaciones como magistrado", señaló Francioni.
Por su parte, el secretario gremial de la Adaarc, Ariel Abad, se quejó: "nos están obligando a trabajar de una forma atroz. No queremos someternos", dijo.
Y justificó la retención de servicios de esta manera: "No vamos a trabajar porque no podemos asumir la responsabilidad por una vida porque si tenemos un problema en el quirófano vamos derecho a (la cárcel de) Bouwer", concluyó.

