"En unos años, quiero que tengamos nuestra propia mesa donde comamos los tres juntos"
Gustavo y Gabriela son adolescentes, están de novios y tienen un bebé de 7 meses. Los dos tuvieron que dejar el colegio y viven con la familia de Gustavo.
Ella tiene 16 y él 17. Son Gabriela y Gustavo, mamá y papá de Miqueas. El bebé tiene 7 meses y es la adoración de los dos adolescentes que llevan de novios tres años y algunos meses. La noticia del embarazo asustó a Gaby y sorprendió al abuelo Américo Araya, padre de Gustavo. "Me hubiera gustado que los chicos terminen la escuela, uno como padre espera lo mejor para ellos", dice el abuelo.Es que tanto Gaby como Gustavo dejaron el secundario. Ella cuenta que no se siente distinta y que en el barrio hay un montón de chicas en su situación. Sin ir más lejos, otras cuatro compañeras del curso no van más al colegio porque tuvieron un hijo. Gaby piensa retornar al colegio en marzo. Sabe que va a ser difícil, que va a necesitar la ayuda de los abuelos de Miqueas y de la guardería que está cerca de donde vive, con la familia Araya, en Granja de Funes Segunda Sección, donde las calles no tienen nombre ni asfalto.Gustavo sabe que no va a volver a los estudios, al menos por ahora: no puede dejar de trabajar –hoy coloca césped– para aportar a la economía del hogar, de su joven mujer y de su pequeño hijo. "En unos años nos imagino mejor, quiero que tengamos nuestras propias cosas, nuestra casa, nuestra propia mesa donde comamos los tres juntos", sueña.

