En las zonas rojas, se roban hasta los cables subterráneos
El vandalismo sigue siendo un problema grave a resolver en la Costanera y que atenta contra las instalaciones eléctricas.
El vandalismo sigue siendo un problema grave a resolver en la Costanera y que atenta contra las instalaciones eléctricas. En distintos tramos de la Costanera que pasan por barrios críticos y "zonas rojas" de la ciudad es más frecuente encontrar columnas cortadas con amoladoras, cables rotos, carcasas vacías (sin los focos) y tableros sin alguno de sus componentes. El robo de artefactos lumínicos es una constante.Aunque el municipio asegura que repone los elementos faltantes y ejecuta las reparaciones pertinentes, las columnas de luz vuelven a ser diezmadas por los delincuentes en su afán de apoderarse de todo lo que tenga valor.Desde la Dirección de Alumbrado Público del municipio indican que el robo de cables subterráneos es habitual "en barrios complicados". Hay instalaciones que fueron reparadas muchas veces, pero en pocos días vuelven a ser saqueadas.Personal de Alumbrado admitió, no obstante, que hay sectores de la avenida Costanera faltos de mantenimiento. "Cuando fallan los tableros y saltan las térmicas, pueden quedar varios tramos a oscuras", explicaron desde la repartición.Como, en general, se trata de viejas instalaciones eléctricas, hasta que éstas no se reemplacen por estructuras nuevas la posibilidad de que ocurran más apagones de luz sigue estando latente.

