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En Córdoba nunca viviremos como en Icaria

Lo que la hace especial es que hay un alto porcentaje de gente que llega o pasa los 100 años y en buen estado físico y psíquico. Está en análisis de varias universidades griegas.

28 de noviembre de 2014 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
En Córdoba nunca viviremos como en Icaria

–El calor, la humedad, los mosquitos, el aroma en los colectivos, el sudor en el pañuelo, el suspiro atragantado... ¡Uff!, así estoy amigo Cacho.

–Bue, lo veo un poco desequilibrado. Asoma como si el termostato le alterara los sentidos.

–Desembocado, ando, porque el verano no me sienta y además me agarra con la pileta de lona pinchada, Cacho.

–Si me dice que el calor y la humedad lo derriban, lo acepto. Lo que no entiendo es por qué me habla mientras pela sin parar esa hermosa planta de apio.

–No sólo apio. Mire bien, Cachito, acá están las nueces y el aceite de oliva. Con cortes de queso de cabra me queda un plato mediterráneo.

–¿No me diga que nació en el Mediterráneo? Como Joan Manuel Serrat.

–No, soy bien cordobés, Cacho. Lo que sucede es que me copé leyendo las bondades de Icaria.

–No conozco ese barrio.

–Qué dice, Cacho. No es un barrio, es una isla.

–Por acá, la única que tenemos es la isla de los Patos... Perdón por la broma, aunque el concepto de isla nos viene de cuando gobernaba Eduardo Angeloz.

–Afinemos, Cacho. Icaria es una isla de Grecia. Y tiene una historia y un presente que están lejos de la mitología.

–¿Qué pasa ahí? ¿Tiene que ver con comer apio? Lo único parecido a un griego que conozco son la hermanas Xipolitakis.

–Lo que la hace especial a esa isla es que hay un alto porcentaje de gente que llega o pasa los 100 años y en buen estado físico y psíquico. Está en análisis de varias universidades griegas.

–¿Me habla en serio? De ser así, podríamos imitarlos en Córdoba, comiendo apio, aceitunas y nueces.

–No es sólo eso, Cacho. Hay otros condimentos que hacen de Icaria un lugar especial, uno es la radiación solar sobre las piedras.

–Me imagino que nunca esperaron el bondi con 30 grados a la sombra y un paro anunciado.

–Algo de eso hay, Cacho. Mire, según los informes, los habitantes de la isla duermen 30 minutos de siesta por día, un rato después del almuerzo. Cero estrés.

–Para tener semejante tranquilidad no deben tener tasa vial, ni Cuota 51. Menos, el Impuesto a las Ganancias.

–Ja. No conozco en profundidad la economía de la isla, pero la mayoría hace actividades de agricultura de pequeña escala y cría de cabras y cerdos.

–Utópico pensar en arrimarnos a ellos.

–Imposible si los colectivos largan humo negro, si se desbordan las cloacas, si las rutas tienen pozos, si el corte de luz te quema la heladera, si te asaltan, si...