Empleados denuncian que los obligaron a trabajar a pesar de las restricciones
Pertenecen a empresas que no son de rubros esenciales, sin embargo, realizan trabajos presenciales. Guardan el anonimato por miedo a represalias.
Susana (su nombre no es el real) realiza trabajos administrativos en una empresa del interior de Córdoba relacionada con la construcción. Tiene diabetes y pidió varias veces hacer teletrabajo pero se lo negaron. Ante las nuevas restricciones anunciadas por el Presidente el jueves pasado, les llegó un mensaje del área de recursos humanos que indicaba que se tenían que presentar miércoles 26, jueves 27 y viernes 28 e indicaba cómo debían sacar el permiso para circular en la aplicación Cuidar marcando otros rubros que sí están habilitados para trabajar.
Susana no es la única. Los testimonios de empleados de distintas empresas dan cuenta de la misma situación: se ven obligados a hacer certificados truchos y a asistir poniendo en riesgo su salud en días en los que los contagios en Córdoba superan los cuatro mil y el sistema de salud está colapsado. El paro de transporte tampoco impidió que se presenten a trabajar.

“La explicación que dieron es que realizan comercio exterior, pero si bien una parte producen, no es la totalidad de la producción y nos hicieron venir a todos. El Cuidar no me habilita para venir, pero igual lo tengo que hacer”, indicó Susana desde su trabajo el miércoles. Ese mismo día les llegó un mail donde indicaban cuáles eran las medidas de higiene como el uso del barbijo de manera permanente, no compartir utensilios y recuerdan al último extremar las medidas “por fuera de la empresa” para no llevar el virus al lugar.
“Siento una contradicción enorme. Yo soy de cuidarme, le tengo mucho respeto al virus y me siento entre eso y la responsabilidad del trabajo. Para venir tengo que dejar a mi hija con mi mamá que es del grupo de riesgo”, respondió angustiada.
Durante la jornada del jueves, desde su familia le avisaron que su hermano era Covid positivo, así que su madre tendría que aislarse y por ende ella también. “Ahora voy a hacer teletrabajo”, indicó y pidió que no se identifique su nombre ni la empresa por miedo a recibir represalias.
Por su parte, Juan (su nombre no es el real) trabaja en la fábrica de indumentaria Bandó.
“La jefa de personal nos comunicó el martes a la noche que debíamos presentarnos el miércoles a trabajar. Nos indicó que realizáramos la declaración jurada en la app Cuidar para el permiso de circulación. Como la actividad de la empresa no es esencial se nos solicitó que declaremos conforme al artículo 6 Decreto 297/2020 donde se especifica el carácter de la excepción: industrias de alimentación, su cadena productiva e insumos; de higiene personal y limpieza; de equipamiento médico, medicamento, vacunas y otros insumos sanitarios”, explicó Juan.
Luego agregó: “Esto último se les pidió a quienes usaran transporte público. El resto debían encuadrar en “Comercio minorista de indumentaria, calzado, marroquineria” que habilita la venta de mercancía ya elaborada a través de plataformas de comercio electrónico o venta telefónica y reparto a domicilio”.
La Voz consultó a la empresa, desde donde aseguraron que ellos no realizan nada ilegal. “Ofrecemos la mercadería por delivery y take away. No tenemos contacto con los clientes y la empresa no es un foco de contagio. Nosotros también fabricamos barbijos”, indicó Claudio Reisin, quien expresó que Bandó lleva más de 30 años en el rubro y que “cumple con todas las normativas”. “Tenemos a todos nuestros empleados en blanco y acá nadie obligó a nadie a venir”, indicó.
Por su parte, María trabaja en un centro de estética de la ciudad de Córdoba y el miércoles y jueves debió presentarse a trabajar. En el permiso para circular la dueña del lugar les indicó que pongan “emergencias odontológicas”. La medida causó la indignación no sólo de la empleada del lugar sino también de sus familiares, ya que se sienten en riesgo.

