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El silencio del Gobierno nacional

La Secretaría de Derechos Humanos, encargada de trabajar en la búsqueda de la verdad histórica y de pagar indemnizaciones a las víctimas, no aporta las cifras definitivas de las investigaciones.

10 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
El silencio del Gobierno nacional

Desde la aparición de Operación Primicia, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación que dirige Eduardo Luis Duhalde ha mantenido un silencio riguroso sobre los contrastes y las novedades que resalta el libro de Ceferino Reato. La investigación periodística no sólo muestra la contradicción de que el Estado les pague importantes indemnizaciones a las familias de los guerrilleros que atacaron el cuartel, mientras que las familias de los conscriptos que murieron en ese cruce de balas reciben una pensión mínima. Según Reato, cada una de esas familias debería sumar la pensión mensual de más de 61 años para lograr la cifra que cobraban las familias de los ex combatientes montoneros a marzo de este año.El libro también destaca cómo se retocaron las estadísticas de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) creada por el gobierno de Raúl Alfonsín en 1983, y se ampliaron las listas de las víctimas del terrorismo de Estado para terminar incluyendo bajo la categoría de víctimas de "ejecución sumaria", y pagando indemnizaciones, a personas que no murieron debido al terrorismo de Estado ni a la violencia paraestatal.Desde la Secretaría de Duhalde respondieron a este diario que "tomaban nota" del pedido de información, pero que no podían decir cuándo responderían sobre las afirmaciones hechas en el libro. Hasta hoy, Duhalde no ha hablado con los medios.Tampoco se han pronunciado las organizaciones de derechos humanos, varias de ellas beneficiadas, política y económicamente, por la posición del Estado nacional sobre la violencia política de los años '70.Reato tiene su propio punto de vista sobre por qué la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se niega a dar información precisa. Periodistas sin garra. "Los periodistas estamos perdiendo un poco de garra, ya se ha hecho como una costumbre y estas cosas no nos parecen nada extrañas. Cuando llamé a la vocera de la Secretaría, una persona muy simpática, me contestó que no dan información sobre datos personales ni sobre las indemnizaciones pagadas. Sospecho que es para no entrar en la polémica sobre cuántos desaparecidos hubo, si fueron 30 mil o menos". Reato dice que consiguió que le contestaran algunas cosas, que le explicaran qué eran las ejecuciones sumarias, cómo se creó la categoría y cuántas indemnizaciones se pagaron por eso. "Los periodistas –sostiene– se están acostumbrando a no preguntar, hemos aceptado acríticamente este paradigma de la leyenda blanca de los Kirchner sobre la juventud antes del golpe, la juventud maravillosa obligada a tomar las armas para defender al país de la agresión de los militares y eso no fue así. Había violencia antes del golpe y es bueno ver todo. Durante el gobierno constitucional del peronismo hubo violencia política de grupos paraestatales y de grupos guerrilleros"."No veo por qué –continúa el autor– no debamos decir esto. Si además entre la gente de más de 50 años está ese recuerdo, ¿por qué no lo vamos a decir? Si vas a ver el expediente que hay en la Justicia Federal de Formosa, la primera hoja es un informe sucinto de un gendarme que dice: 'Nos acaban de atacar en el aeropuerto' y el último tomo, el número 11, está completamente formado por los pedidos desde Buenos Aires de certificados de defunciones de guerrilleros. ¿Para qué? Para pagar indemnizaciones. Qué paradoja: empezás con un ataque, por el que no capturaste a nadie, y terminás pagando indemnizaciones a los atacantes".Los datos que aporta Reato también apuntan contra el concepto, sacralizado en los últimos años, de que cualquiera que señale que en los '70 hubo violencia desde dos direcciones defiende la teoría llamada "de los dos demonios", y pone en igualdad de condiciones el terrorismo de Estado aplicado por los militares y la acción de las organizaciones guerrilleras. Mirada tramposa. "Sabemos que esa mirada es una trampa", responde Reato. "Como dijo Oscar del Barco, eso sirve para tapar, y acá no hay que tapar nada. Con su carta a la revista cordobesa La Intemperie , Del Barco se encargó de poner en evidencia eso, de destaparlo, en su polémica sobre el 'no matarás', cuyos efectos la izquierda intentó reducir. Los partidos políticos y sus líderes no quieren hablar de eso porque ellos tampoco tuvieron una buena actitud durante la dictadura, y el kirchnerismo usa muy bien esa culpa colocándose del lado de los que pueden señalar como buenos, no habiendo sido los Kirchner muy activos en la defensa de los derechos humanos en Río Gallegos". El periodista critica que "ahora hay una reinvención de la historia, como la que hace Hebe de Bonafini, diciendo que los Kirchner sufrieron un exilio interno, versión que la Presidenta acaba de repetir en la entrevista con la revista alemana Der Spiegel , algo inventado para justificar conductas del pasado. No fue así, pudieron ejercer su profesión y bien que les fue".