El Papa hizo un llamado por la paz y la solidaridad en un mundo en crisis
Benedicto XVI reclamó respeto total a la libertad religiosa durante el tradicional mensaje "Urbi et Orbi".
Ciudad del Vaticano. El papa Benedicto XVI hizo ayer un llamado a la paz, la justicia y la solidaridad por los tiempos de crisis que vive el mundo, durante su mensaje navideño en el que también pidió que no se discrimine a los cristianos. Ante una multitud en la Plaza de San Pedro, en Roma, el Papa pidió el "respeto total a la libertad religiosa" de todos los creyentes y condenó la discriminación y persecución que, a su juicio, sufren los cristianos en muchos países del mundo.Asimismo, requirió a los gobernantes que presten solidaridad efectiva a los damnificados del terremoto y la epidemia de cólera en Haití y no se olviden de los que en Colombia, Venezuela, Guatemala y Costa Rica han sido afectados por recientes calamidades naturales.Ante miles de personas que llegaron hasta la Plaza San Pedro, en un día lluvioso, el pontífice pronunció el tradicional mensaje "Urbi et Orbi" (a Roma y el mundo), en que también hizo votos para que se impulse el diálogo entre Nicaragua y Costa Rica. Benedicto exhortó, además, a los que viven en los lugares más agitados del mundo a transmitir las esperanzas del "mensaje reconfortante" de la Navidad. Esos lugares abarcan desde Afganistán hasta la agitada península coreana e incluso la Tierra Santa donde nació Jesús, además de China. Las tensiones se han exacerbado nuevamente entre la Santa Sede y el gobierno de Beijing debido al desafío de China a la autoridad papal para el nombramiento de obispos. Esperanza y paz duradera. "Que el anuncio de la llegada de Jesús alivie el dolor y conforte a las comunidades cristianas en Irak y en todo el Medio Oriente, dándoles aliento y esperanza para el futuro", destacó el sumo pontífice. "Que la luz de la Navidad resplandezca de nuevo en aquella Tierra donde Jesús ha nacido e inspire a israelíes y palestinos a buscar una convivencia justa y pacífica", señaló en su homilía navideña.El conflicto entre israelíes y palestinos es una preocupación constante del papa Benedicto XVI, que abogó por la creación de dos estados en su viaje a la Tierra Santa en mayo de 2009.Las negociaciones entre ambas partes se encuentran en un punto muerto, tras el fracaso de Estados Unidos en su intento por conseguir una extensión de la moratoria israelí sobre la construcción de colonias judías en Cisjordania. En su mensaje Benedicto XVI dijo que Jesús "ha encendido en los hombres la luz de la bondad y les ha dado fuerzas para resistir a la tiranía del poder"."Jesús no necesita consejos de los sabios del mundo porque lleva en sí mismo la sabiduría y el consejo de Dios. En la debilidad como niño muestra la fortaleza propia de Dios frente a los poderes presuntuosos del mundo", sostuvo el obispo de Roma. Miles de peregrinos y turistas siguieron la misa en la Plaza de San Pedro, a pesar de la lluvia, a través de pantallas gigantes de video.Antes de la misa, el Papa bendijo el pesebre gigante ubicado sobre la plaza y encendió una luz en su oficina, como símbolo de paz, en la sexta Navidad de Joseph Ratzinger desde su elección como Papa en 2005.

