El juego brusco y sus cómplices
Hace 100 años. 28 de julio de 1917.
28 de julio de 2017 a las 12:01 a. m.
A los jueces y jugadores. Día tras día, el foot-ball empeora: grave dolencia lo ha atacado y el mal amenaza con generalizarse y convertirse en dolencia crónica.
Raro es el encuentro a que asistimos en el que no notemos jugadas bruscas.
Aficionados hay que, viendo sus colores vencidos, se enceguecen y sin reparar en medios, allá van… en procura de la igualdad de condiciones de la victoria, no titubeando en su pasionismo en el empleo de jugadas bruscas, con los perjuicios consiguientes para los contrarios en particular y el viril deporte en general.
Es nuestra creencia que, para desarrollar un buen juego, no es necesario hacerlo torpemente.
En lugar de emplear la violencia, ¿por qué no emplear la astucia?

