El fenómeno de las capitales
El fenómeno no es nuevo y es un problema que tiene su origen en el diseño de este país del cual la educación no se escapa.
El fenómeno no es nuevo y es un problema que tiene su origen en el diseño de este país del cual la educación no se escapa.
Las grandes capitales concentran a la mayoría de la población universitaria, y más de la mitad es oriunda del interior de las provincias. Este factor, además, contribuye a aumentar los porcentajes de deserción.
Un estudiante llegado del interior o de otra provincia tiene sobrados motivos para quedarse a vivir en la ciudad de Córdoba cuando egresa. El más “informal”, aunque no menos importante, es el vinculado a su vida afectiva y a los servicios que ofrecen las grandes ciudades. Y otro está relacionado con la posibilidad de encontrar trabajo más rápidamente.
En muchas facultades de la UNC, como Exactas o Económicas, las empresas contratan estudiantes de los últimos años, quienes luego siguen trabajando después de su graduación.
Por eso, la Nación quiere impulsar los ciclos generales de conocimientos básicos. La idea es potenciar a los institutos terciarios mejorando su calidad, para que los chicos del interior puedan cursar en sus pueblos los dos primeros años de una carrera. Y luego, mediante el sistema de créditos académicos, si quieren, llegar a la universidad.

