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El enviado del Papa pidió defender el matrimonio entre varón y mujer

El único argentino en el Vaticano insistió en la necesidad de formar bien a los sacerdotes.

01 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
El enviado del Papa pidió defender el matrimonio entre varón y mujer

El cardenal Leonardo Sandri, el único argentino en el Vaticano y prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, pidió anoche defender a la familia y al matrimonio compuesto por un varón y una mujer. "Tenemos que contribuir a que la familia sea respetada y a que la unión entre el hombre y la mujer en el sacramento sea defendida", manifestó Sandri  en la Catedral de Córdoba, en alusión a la flamante Ley de Matrimonio Igualitario en la Argentina. En una misa concelebrada por Gregorios III, patriarca melquita de Antioquía, Alejandría, Jerusalén y todo Oriente; el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, y monseñor Abdo Arbach, quien preside la Catedral de San Jorge del Exarcado Apostólico Greco Melquita, Sandri insistió en la necesidad de una "buena formación de los sacerdotes, que vivan en sólida espiritualidad y madurez humana". Sin aludir de manera explícita a los casos de pederastia que conmovieron a la Iglesia en los últimos tiempos, el enviado del Papa insistió en que la formación de los aspirantes a curas "es una prioridad".La ceremonia comenzó con 10 minutos de retraso porque la congestión de tránsito demoró el arribo del cardenal y los obispos de rito bizantino.La Catedral, colmada, recibió de pie a todas las autoridades de las iglesias (ambas son católicas apostólicas romanas aunque de ritos diferenciados). Acompañaban obispos y sacerdotes de ambas comunidades. En primera fila se encontraba el ministro de Gobierno de la Provincia, Carlos Caserio.Después de la lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los cristianos de Corinto, Arbach (de origen sirio libanés, radicado hace ocho años en Córdoba) fue el encargado de "cantar" el Evangelio según San Lucas. Luego besó la Biblia y la acercó a cada uno de los concelebrantes para repetir la ceremonia. A su turno, Sandri habló de la unidad de la Iglesia y de la necesidad de que la fraternidad eclesial se expanda a toda la sociedad. Al concluir la misa, el cardenal entregó a Gregorios III y a Arbach medallas del Pontificado de Benedicto XVI enviadas por el Papa. En el anverso se podía leer "Para mi vivir es Cristo". Luego, obsequió a monseñor Ñáñez una medalla que el pontífice acuñó en Tierra Santa.Sandri llegó el lunes a Córdoba en el marco VII Congreso de los Obispos Greco-Melquitas en la Diáspora y de la visita pastoral del Patriarca Gregorios III a la Argentina. El cardenal fue nombrado sustituto de la Secretaría de Estado para Asuntos Generales del Vaticano en el año 2000, y llegó a ser tercero en la jerarquía de la Iglesia Católica (después del Papa y del Secretario de Estado).Sandri es licenciado en Teología y doctor en Derecho Canónico. En la actualidad, y entre otras cosas, es prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.