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No es gimnasia. El entrenamiento invisible que mejora el rendimiento y previene lesiones

Influye más que la recuperación, la concentración y la prevención de lesiones tanto en deportistas como en la vida cotidiana.

10 de octubre de 2025 a las 11:19 a. m.
El entrenamiento invisible que mejora el rendimiento y previene lesiones
La calidad del sueño, más importante que la cantidad, para el rendimiento deportivo y evitar lesiones. (Europa Press)

La calidad del sueño es más determinante que su duración. Un descanso reparador favorece la memoria, la coordinación y la atención, al tiempo que reduce el riesgo de lesiones. En cambio, dormir mal afecta la toma de decisiones, el control del peso y la salud general.

Alejandro Lucía, catedrático de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Europea, resume la importancia del descanso para el rendimiento deportivo: “Dormir no es un lujo, sino parte del plan de entrenamiento”.

La calidad importa más que la cantidad

El experto explica que un sueño reparador debe ser continuo, profundo y sin interrupciones frecuentes. Lo ideal es conciliar el sueño fácilmente, no despertarse muchas veces y volver a dormirse rápido si ocurre.

En el ámbito del alto rendimiento, la diferencia entre un descanso adecuado y una noche de insomnio puede ser decisiva. “Prevenir lesiones empieza por dormir bien”, apunta Lucía, quien recuerda que los deportistas con falta de sueño son más propensos a sufrir sobrecargas o errores de ejecución.

Hábitos que potencian el descanso

El especialista recomienda apagar pantallas al menos dos horas antes de dormir, mantener una temperatura confortable en el dormitorio y garantizar oscuridad total para favorecer la producción de melatonina.

También aconseja exponerse a la luz natural por la mañana, cenar liviano y evitar la cafeína durante las seis horas previas al descanso. Además, sostiene que la regularidad en los horarios es clave para entrenar al cuerpo a dormir mejor.

“La constancia en la rutina es lo que más suma”, señala el fisiólogo.

El aliado invisible

Las llamadas power naps, o siestas breves de unos 20 minutos después del almuerzo, mejoran el estado de alerta y el rendimiento mental sin interferir con el sueño nocturno.

“Una siesta breve y a la hora correcta es gasolina extra para el cerebro y los músculos”, resume Lucía.

Cómo detectar un mal descanso

Irritabilidad, fatiga persistente, bajo rendimiento en los entrenamientos y una frecuencia cardíaca nocturna elevada son señales de que el sueño no está siendo reparador.

Lucía recomienda monitorizar la variabilidad de la frecuencia cardíaca para evaluar el equilibrio entre activación y recuperación. “Si el corazón no se relaja durante la noche, ese sueño no está cumpliendo su función”, concluye.