El consumo comienza antes de los 14 años, dice estudio de la UNC
El 50% fumó su primer cigarrillo de marihuana antes de esa edad. El 53% probó cocaína antes de los 16. Los chicos dicen que les da temor ver a sus amigos alcoholizados.
La curiosidad por las sustancias adictivas comienza antes de los 14 años. La investigación "Adolescentes y consumos: las adicciones como desafío para la educación", del Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades, confirma la presunción. Según la encuesta bianual que se realiza a adolescentes de la provincia de Córdoba, en el marco del estudio mencionado, el 66,4 por ciento de los escolarizados fumó su primer cigarrillo completo antes de los 14 años. Antes de esa edad, el 41 por ciento tomó su primer vaso de vino; y el 65,7 por ciento tomó su primer vaso de cerveza completo (el 55,4 por ciento de los varones y el 76 por ciento de las mujeres). El 49 por ciento admitió que fumó su primer porro de marihuana completo antes de los 14.Paralelamente, el 53,1 por ciento aseguró que probó la cocaína en cualquiera de sus formas antes de los 16 años.Entre los no escolarizados, la información muestra que el 22,2 por ciento de los varones de 11 a 13 años fumó su primer cigarrillo completo. El 19 por ciento de las mujeres lo hizo a los 14. El 17,6 por ciento de los varones entre los 13 y los 14 años y el 29,6 por ciento de las mujeres a los 14 años tomó su primer vaso de cerveza completo.El primer porro completo lo fumó el 40 por ciento de los varones, que se encuentran afuera del sistema educativo, entre los 12 y los 14 años; y el 37,5 por ciento de las mujeres, a los 15 años. El 53,3 por ciento probó cocaína a los 16 años.Después de las encuestas, el equipo investigador realiza entrevistas y talleres con los participantes de la muestra para promover conductas preventivas. En esos espacios, los chicos expresan sus dudas y temores. La "ruleta rusa" Margarita Barrón, doctora en Medicina y una de las investigadoras, explica que las sustancias adictivas están presentes en la vida de los adolescentes. No son algo extraño. No obstante, en conversaciones posteriores, muchos encuestados consideran que el alcohol y el tabaco no son drogas, aunque reconocen sentir mucho temor ante los compañeros o amigos que se exceden en el consumo y pierden el control. En relación a las drogas ilegales, las opiniones están repartidas entre el temor, la preocupación y la naturalización. Hacen referencia al bajo costo, aunque admiten su mala calidad, y la facilidad para adquirirlas. Señalan que la mayoría sólo "prueba" y son pocos los que hacen un consumo regular, a excepción de la marihuana y, en ciertos círculos, la cocaína.Las conductas de riesgo que asumen bajo los efectos del alcohol también generan preocupación en los adolescentes. Los chicos del interior provincial admiten que es cada vez más común que la diversión posboliche sea la "ruleta rusa", que consiste en cruzar la ruta sin mirar si vienen vehículos."Si bien el estudio demuestra que la probabilidad de incurrir en adicciones es mayor entre adolescentes que provienen de ambientes con escasos cuidados parentales, pudimos corroborar que no era este el único factor de aumento de la vulnerabilidad de los jóvenes", indica el resumen de la investigación.Y sigue: "También en esa situación inciden el consumo temprano, el acceso fácil a sustancias ilícitas y la falta de una mirada atenta de adultos responsables".

