El agua vuelve hoy a la zona norte de la ciudad
Aguas Cordobesas promete que la cañería estará reparada.
Esta tarde volverá el agua potable a los barrios del norte y el nordeste de la ciudad de Córdoba afectados por la rotura de una cañería troncal ubicada en bulevar Los Andes, entre Cerrito y Tambo Nuevo (barrio San Martín), hecho que ocurrió el martes.
Así lo informó la empresa Aguas Cordobesas, abocada a la reparación del conducto de 1,5 metro de diámetro.
La vocera de Aguas Cordobesas, Marcela Dávila, dijo que la previsión es que "en horas de la siesta" de hoy quede restituido el servicio en todos los barrios ubicados al norte del río Suquía y desde el nudo vial 14 hacia el este.
No obstante, aclaró que en los sectores más bajos (cercanos al río) el agua "llegará antes", por una cuestión de gravedad.
En cambio, los barrios de zonas altas tendrán que esperar más, al menos hasta la tarde.
La cañería transporta agua desde la planta Suquía. Dávila precisó que abastece al "25 por ciento" de la red de distribución de la Capital.
Durante la jornada de ayer, unos 40 operarios de Aguas Cordobesas trabajaron a destajo -y bajo la lluvia, por momentos- para reparar el caño troncal.
Las previsiones son que las tareas se terminen hoy a las 6. Apenas estén completados los arreglos, se abrirán seis o siete válvulas paulatinamente para que el agua vaya ingresando y se eviten nuevas roturas en la red (que se había llenado de aire).
Derrame agrandado. La pérdida de agua no era grande cuando el martes se detectó la rotura de la cañería. Pero el problema se agravó durante la madrugada de ayer, debido a que la presión del líquido terminó agrandando la rotura y acrecentando el derrame.
Por eso los técnicos de Aguas Cordobesas tuvieron que recurrir a un plan B y anticipar los trabajos de reparación, que estaban previstos para la tarde y, finalmente, comenzaron a las 5 de la mañana.
En cuanto a las obras, se reemplazó el caño de hormigón armado (en un tramo de seis metros) por otro de poliéster reforzado con fibra de vidrio.
Para trabajar con tranquilidad hubo que vaciar el caño mediante el cierre de válvulas localizadas en diferentes sectores de la ciudad. Después se hizo una excavación en el tramo roto de la cañería, se midió la presión del caño, se cortaron ambos extremos y se colocó la cañería reforzada.
Para hoy, las canillas deberían volver a utilizarse.

