Medida de fuerza. Conadu convocó a un paro nacional universitario para la semana del 16 al 22 de marzo
La medida fue definida por el plenario de la federación y se da en rechazo a cambios en la Ley de Financiamiento Universitario y por la pérdida del poder adquisitivo.
La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) convocó a un paro nacional total de actividades del 16 al 22 de marzo, en el marco de una escalada en su plan de lucha contra el Gobierno nacional.
La decisión fue adoptada por el Plenario de Secretarios y Secretarias Generales reunido este viernes, que se declaró en sesión permanente ante el intento del Gobierno de modificar la Ley de Financiamiento Universitario (LFU). Desde el gremio sostienen que la norma fue una “conquista obtenida en las calles y el Congreso” y rechazan cualquier cambio que afecte su implementación.
La fecha del paro podría adelantarse si el Congreso comienza a tratar antes la reforma impulsada por el Poder Ejecutivo.
Reclamo salarial y rechazo a la reforma
Uno de los ejes centrales del conflicto es la situación salarial. Mientras que el Gobierno propone un incremento del 12% en tres tramos del 4,1%, la CONADU sostiene que el sector necesita una recomposición cercana al 55% para recuperar el poder adquisitivo perdido desde noviembre de 2023.
El gremio denuncia que el proyecto oficial busca eliminar la garantía de actualización por inflación y dejar sin efecto la recomposición correspondiente a 2023 y 2024. Según expresaron, el deterioro salarial derivó en situaciones de endeudamiento, pluriempleo y recortes en gastos básicos como salud y educación.
Cronograma de acciones y posible endurecimiento
El plan de lucha no se limita al paro anunciado. Para la semana del 2 de marzo se prevén acciones de agitación y visibilización en distintas universidades, incluida una carpa docente itinerante que recorrerá casas de estudio.
El 9 de marzo la federación participará en las medidas del Bloque Sindical Feminista y los días 12 y 13 se realizará el Congreso de la Conadu, donde se analizará la profundización del conflicto durante el resto del semestre.
Entre las alternativas que se discuten figuran paros mensuales de una semana, esquemas escalonados (una semana en marzo, dos en abril, tres en mayo y cuatro en junio) e incluso la posibilidad de un paro por tiempo indeterminado hasta que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario.
Además, se busca articular las medidas con otros gremios del Frente Sindical Universitario y avanzar hacia una nueva Marcha Federal Universitaria.
Frente judicial abierto
El conflicto también tiene un capítulo en los tribunales. La Cámara Nacional de Apelaciones analiza reclamos presentados por distintas entidades del sistema universitario para que el Ejecutivo implemente la ley aprobada hace cinco meses.
En diciembre, el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 11, a cargo del juez Martín Cormick, ordenó al Poder Ejecutivo aplicar de manera inmediata la Ley de Financiamiento Universitario y dejó sin efecto, de forma cautelar, el decreto 759/2025, que condicionaba su ejecución a la definición de fuentes de financiamiento por parte del Congreso.
La medida judicial fue dictada en el marco de una acción de amparo presentada por el Consejo Interuniversitario Nacional y otras entidades del sistema universitario.
Apoyo y solidaridad
En paralelo, la Conadu manifestó su solidaridad con docentes despedidos y perseguidos en la Facultad de Psicología de la UBA, vinculados al sindicato Feduba, y reiteró que el conflicto excede lo salarial y se vincula con el modelo de financiamiento y el futuro de la universidad pública.
Con el paro nacional previsto para la segunda quincena de marzo, el inicio del cuatrimestre queda atravesado por un escenario de alta tensión que podría extenderse durante todo el semestre si no hay una respuesta oficial que destrabe el conflicto.





