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Solidaridad. Córdoba: donaron 15 bicicletas para que los chicos de una escuela periférica no falten a clases

Con el objetivo de reducir el ausentismo de algunos alumnos que tienen dificultades para el transporte, la comunidad educativa inició una colecta. Además, recibieron la colaboración de adolescentes del Complejo Esperanza.

18 de septiembre de 2025 a las 07:52 a. m.
Córdoba: donaron 15 bicicletas para que los chicos de una escuela periférica no falten a clases
Alumnos de la escuela Cornelio Saavedra de barrio Villa Posse reciben una donación de bicicletas usadas y reparadas para su uso. (Nicolás Bravo / La Voz)

Al sudeste de la ciudad de Córdoba, a pocos metros de la autopista Córdoba-Rosario, el Centro Educativo Cornelio Saavedra es el segundo hogar de casi un centenar de niños y niñas.

Cuando en 1966 se fundó la escuela, esa zona del mapa de la Capital era absolutamente rural. Con los años, distintas familias se asentaron; y con el crecimiento demográfico, también aumentó la matrícula.

Eso trajo consigo la dificultad de transporte para asistir a la escuela. A partir del año pasado, una línea de colectivo llega desde barrio Ituzaingó, pero esa no es la solución para la mayoría. Gran parte del alumnado vive en asentamientos en los que la única opción es un vehículo propio, pero no todas las familias cuentan con uno.

Los 98 estudiantes tienen entre 3 y 12 años y muchos de ellos viven lejos del colegio, lo que implicaría realizar varios kilómetros a pie por caminos rurales.

Esa problemática hizo que una idea se volviera una ilusión en una reunión entre la directora Alejandra Ferreyra, el inspector zonal Oscar Díaz y dos mamás: “¿Y si hiciéramos una campaña de donación de bicicletas?“.

“Publicamos un flyer en la comunidad y la respuesta fue enorme”, contó emocionada la directora.

Las autoridades escolares iniciaron una campaña de donación de bicicletas que involucró a la comunidad.
Las autoridades escolares iniciaron una campaña de donación de bicicletas que involucró a la comunidad. (Las autoridades escolares iniciaron una campaña de donación de bicicletas que involucró a la comunidad.)

“¡Necesitamos tu ayuda! 6 bicicletas para que no pierdan más clases, son dos familias con dos niños cada una y sus dos mamás, que están comprometidas con la educación de sus hijos. Pero el acceso a la escuela se está volviendo cada vez más difícil. Pronto se entregarán boletos educativos, pero aun así el colectivo los deja muy lejos, y muchos días se pierden por no poder llegar", se puede leer en el mensaje que difundieron entre los allegados a la escuela.

La respuesta fue inmediata. “Para mí, es una bici, pero para ellos es la posibilidad de estudiar”, fue el mensaje de un vecino. Otra bici fue donada por una alumna de sexto grado. Otras se consiguieron a través del pedido de una directora de una institución cercana.

Incluso la iniciativa solidaria llegó a una referente del Parque Educativo Este, que se puso en contacto con la Secretaría de Niñez Adolescencia y Familia (Senaf), desde donde aseguraron otra tanda de rodados, restaurados por adolescentes en conflicto con la ley penal que están alojados en el Complejo Esperanza.

Adolescentes del Complejo Esperanza restauraron algunas de las bicicletas donadas. (Senaf)
Adolescentes del Complejo Esperanza restauraron algunas de las bicicletas donadas. (Senaf) (Adolescentes del Complejo Esperanza restauraron algunas de las bicicletas donadas. (Senaf))

“Queremos esta escuela”

Romina Ortolonas vive con sus cinco hijos en el barrio Quintas de Capillita. Con la idea de arrancar un emprendimiento, hoy lleva adelante su hogar únicamente con la Asignación Universal por Hijo, y el dinero es escaso para enviarlos a la escuela. “Tengo que elegir algunos días de la semana y otros no”, contó.

En el centro educativo, los chicos reciben desayuno y almuerzo. “Para muchos, la comida que les damos acá es la única que tienen en el día. Muchos repiten doble taza de leche. Por eso, es importante que puedan venir y tengan ese refuerzo”, explicó Ferreyra.

En general, los estudiantes viven en hogares con escasos recursos, ubicados, en promedio, a cuatro kilómetros de la escuela.

Ferreyra explicó la iniciativa que permitirá reducir el ausentismo de algunos alumnos. (Nicolás Bravo / La Voz)
Ferreyra explicó la iniciativa que permitirá reducir el ausentismo de algunos alumnos. (Nicolás Bravo / La Voz) (La Voz)

“Las bicicletas van a ser una herramienta muy importante para reducir el ausentismo. Los estudiantes y sus familias están muy ilusionados”, agregó.

Ortolonas se emocionó con la noticia. “Esta mujer es un ángel”, dijo sobre la directora. “Acá mis hijos están felices con sus seños y sus compañeros. Queremos esta escuela. Yo lo que más deseo es que estudien y tengan las posibilidades que yo no tuve”, mencionó.

Contención y compromiso

“Existía una dificultad concreta que las madres pudieron expresar al equipo directivo, y entre todos se buscó una solución. Ellas querían hacer algo por sus hijos. ”Una mamá decía que un Uber le salía $ 20 mil, que es lo que gasta en alimentarlos por día", recordó Carolina Chanquia, apoyo administrativo de la zona de inspección N.º 1.111.

Cuando La Voz visitó el lugar, el llanto se apoderó del rostro de Ferreyra al ver el primer grupo de bicicletas en el patio central de la escuela. Unos minutos más tarde, se sumó un grupo de alumnos que las miraban con sonrisas. Este jueves se hará el acto de entrega, que contará con la presencia de autoridades provinciales.

Alumnos de la escuela Cornelio Saavedra de barrio Villa Posse reciben una donación de bicicletas usadas y reparadas para su uso.  (Nicolás Bravo / La Voz)
Alumnos de la escuela Cornelio Saavedra de barrio Villa Posse reciben una donación de bicicletas usadas y reparadas para su uso. (Nicolás Bravo / La Voz) (La Voz)

Ferreyra explicó que las bicicletas serán entregadas en comodato a las familias que las necesiten, con el compromiso de ponerlas a disposición de alguna nueva solicitud.

El gesto solidario se asienta en una comunidad educativa que trabaja en red en una de las zonas más postergadas de la ciudad.

En su experiencia como directora de una escuela semirrural, Ferreyra valora que la comunidad siempre está dispuesta a ayudar. “Ojalá que esta experiencia se pueda replicar en otros lados. Se trata del derecho a la educación; y para cuidar sus trayectorias escolares, necesitamos que vengan a la escuela”, sumó Ferreyra.

Alumnos de la escuela Cornelio Saavedra de barrio Villa Posse amasan y cocinan pan casero en el horno de barro.   (Nicolás Bravo / La Voz)
Alumnos de la escuela Cornelio Saavedra de barrio Villa Posse amasan y cocinan pan casero en el horno de barro. (Nicolás Bravo / La Voz) (La Voz)

La propuesta formativa del pequeño centro educativo es valorada por las familias y los docentes. “Trabajo hace más de 20 años, y este lugar es mi cable a tierra”, expresó el profesor de Educación Física Rubén Wiersma.

Satisfacción de la Senaf

“Desde la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), celebramos la experiencia realizada en el Centro Socioeducativo Complejo Esperanza, donde 12 jóvenes que transitan procesos judiciales relativos a conflictos con la ley penal repararon, armaron y acondicionaron bicicletas para ser entregadas a chicos y a chicas de una escuela cordobesa de una zona semirrural. Esta acción, que forma parte de un convenio de colaboración con la Municipalidad que se llama ‘Cuidar en comunidad’ y que promueve el trabajo conjunto entre el Estado y las instituciones para fortalecer el Sistema de Protección Integral de Derechos, entusiasmó desde un primer momento a todo el grupo”, destacó Julia Reartes, secretaria de la Senaf.

“Junto con el equipo del área de mantenimiento, encararon con gran motivación la posibilidad de contribuir de manera solidaria a mejorar el acceso a la escuela de otros chicos, identificando el derecho a la educación como esencial”, remarcó Reartes. “Se generó una dinámica de trabajo que abría cada jornada en el taller con un desayuno compartido, fortaleciendo vínculos y construyendo un espacio de aprendizaje mutuo. Experiencias como esta muestran cómo desde la corresponsabilidad y la mirada restaurativa, es posible abrir caminos de inclusión”, resaltó.