Doce niños que viven en institutos esperan la chance de crecer en una familia
El Poder Judicial de Córdoba convoca a interesados en adoptar a chicos de 7 a 15 años de edad. Los pequeños tienen problemas cognitivos, neurológicos y motores.
"Una esperanza de vida se busca". Así podría comenzar un aviso del Poder Judicial con el cometido de encontrar familias que quieran adoptar a chicos de 7 a 15 años. Son niños especiales. Chicos que comparten tener una discapacidad o problemas de conducta, haber pasado gran parte de su existencia en institutos de menores y no contar con una familia que los contenga y los ayude a ser felices. Todos tienen una historia de vida diferente y tienen dificultades cognitivas, neurológicas, conductuales, físicas o motrices. Ante esta situación, el Poder Judicial de Córdoba emitió una convocatoria para intentar que esos chicos crezcan en una familia. Son 12 niños con historias de vidas diferentes. Pero los 12 esperan lo mismo: una mamá, un papá, hermanos, abuelos, primos, tíos. Todos o algunos de ellos. Esperan desenvolverse en un ámbito adecuado para los chicos. Ser queridos y ser amados. ¿Por qué una familia? "Porque la mirada de una mamá, de un papá es muy distinta a la de una institución, donde están bien cuidados, de eso no se duda. Pero una familia es humanizar al niño, personalizarlo", cuenta Patricia García de Arce del Equipo Técnico de Adopción. La especialista recuerda que según las leyes argentinas y las convenciones internacionales, los niños tienen derecho a crecer en una familia. Llamado. El Poder Judicial decidió hacer una convocatoria pública porque, a pesar de que el Registro Único de Adopciones tiene a más de tres mil inscriptos, no encuentran entre ellos a quienes quieran y puedan tener a alguno de los 12 chicos que están en instituciones públicas. Es que la tarea para los futuros padres no es fácil. Deben "tener muchas ganas de ahijar un niño, mucha flexibilidad y mucha tolerancia a la frustración por las diferentes discapacidades que tienen", asegura García de Arce. Y agrega: "No todos estamos en condiciones de adoptar a todos los niños. Uno también tiene limitaciones. No todos pueden llegar a entender la situación de estos niños".Por eso, lo fundamental es ir despacio. Y planificar metas pequeñas para evitar frustrarse en el camino. Es que estos chicos tienen una doble desventaja: por un lado, una discapacidad o problemas de conducta. Pero, por otro, la edad. "Un chico de 12, 13, 15 años es más grande, tiene su historia, ha estado a lo mejor un tiempo más prolongado a una institución", cuenta García de Arce. En este contexto, el Equipo de Adopción le cuenta a las personas que quieran adoptar toda la historia de los chicos y se le entregan los informes médicos y psicológicos, para que sepan la vida del niño. Paciencia. En cuanto a la convivencia, integración y educación de estos chicos dentro de una nueva familia, a veces se avanzan tres pasos y al día siguiente se retroceden 10. Pero las satisfacciones llegan. A veces llegan de manera inmediata, otras a mediano plazo. La clave: la paciencia. "Suele suceder que las gratificaciones no son tan rápidas y hay que estar preparados", se sincera García de Arce. Y también está la otra cara. "En todos los niños que pudieron ser adoptados en estas condiciones los progresos son increíbles. De no caminar, pasan a caminar a la semana, con dos años y medio. Es la constancia, es el mirarlo y reconocerlo como persona. Es el tener un proyecto para ese hijo", asegura.
Adónde ir. El Registro Único de Adopción, dependiente del Poder Judicial de la Provincia, funciona en el Palacio de Justicia I (Caseros 551, Córdoba). También recibe consultas al teléfono (0351) 448-1000, internos: 13182 ó 13183.

