Diarreas infantiles, también en invierno
Son la segunda causa de muerte por infecciones en menores de 5 años en el mundo. Las que están provocadas por el rotavirus son más frecuentes en invierno. Diez consejos para prevenirlas y evitar mayores complicaciones.
En la Argentina, las diarreas infantiles provocan la internación de unos 20 mil niños por año en los servicios de pediatría de todo el país. El rotavirus es uno de los agentes que las causa con más frecuencia, en especial en época invernal.
Aunque en muchos casos no pasa de ser un trastorno banal, otras veces, por la deshidratación y desequilibrio que genera en el organismo, puede ser fatal en los más chiquitos, y por eso siempre debe ser un signo de alarma para los padres.
“La diarrea no es en sí una enfermedad, sino un síntoma de una infección causada por algún germen, bacteria, virus o toxina, explica Fernando Ariel Burgos, médico pediatra, jefe del área Ambulatoria del Servicio de Pediatría del Hospital Austral, de la localidad bonaerense de Pilar.
“También puede estar originada por la ingesta de antibióticos; o por la intolerancia a la lactosa que modifica el tránsito intestinal. Una causa habitual de diarrea también puede ser la ingestión de alimentos o agua contaminados, entre otras cosas”, indica el pediatra.
Un niño tiene diarrea cuando va más veces al baño de lo normal y sus evacuaciones son más acuosas. En algunos casos puede presentar incluso fiebre o vómitos.
Alerta a los síntomas. Por lo general, la diarrea en un niño se puede controlar y mejorar en unos días. Pero si no se trata adecuadamente, puede provocar graves consecuencias como la deshidratación.
Según un informe del Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diarrea es hoy la segunda causa más frecuente de muerte por infecciones a nivel mundial en niños menores de 5 años, y cada año provoca la muerte de alrededor de un millón y medio de chicos.
Cuando un niño padece una diarrea, puede ocurrir que llore sin lágrimas, tenga los ojos hundidos, mucha sed, la boca seca, sangre en las evacuaciones o vomite en forma constante. Ante estos síntomas es necesaria la inmediata consulta al médico, porque es posible que esté deshidratado.
Para prevenir las diarreas, el lavado de manos con agua y jabón ha demostrado ser una práctica muy efectiva para la prevención, ya que reduce su incidencia en más del 40 por ciento.
Rotavirus al acecho. Si bien las altas temperaturas del verano suelen agravar o acelerar un posible cuadro de deshidratación (una de las consecuencias más peligrosas de la diarrea), la época de bajas temperaturas no implica que se está exento de peligros, porque es el momento de mayor circulación del rotavirus.
El rotavirus es un virus que causa diarrea severa y que también puede provocar vómitos, fiebre y deshidratación. Es la principal causa de diarrea entre los bebés y niños pequeños.
En la Argentina, entre el 70 y el 90 por ciento de los casos pediátricos de diarrea son causados por virus.
“En particular, el rotavirus es el mayor agente, al representar entre el 40 y 60 por ciento de todos los episodios de diarrea, en especial en niños de 6 a 24 meses”, precisa el pediatra.
Se la denomina diarrea aguda, y se estima que en países como la Argentina, todos los niños tendrán alguna infección por rotavirus antes de cumplir los 5 años. La tasa de mortalidad es de uno cada 250 (un 0,4 por ciento).
Para prevenirlo, existen vacunas que, según los estudios clínicos, previenen el 63 por ciento de todos los casos de enfermedad por rotavirus, y el 79 por ciento de los casos graves.
Impacto en el organismo. El desequilibrio en la flora intestinal provocado por la diarrea "tiene consecuencias en todo el organismo", y provoca "alteración del sistema inmunológico, baja absorción de nutrientes y reducción de la protección contra patógenos, por lo que es fundamental su regeneración tanto durante la detección de la diarrea como luego del cuadro", señala Burgos.
"Hay muchos tipos de probióticos hechos a partir de alguna cepa de microorganismos, como lactobacilos, Bacillus clausii y Saccharomyces ; entre otros. En particular, el Bacillus clausii mostró que es capaz de erradicar la infección por rotavirus, acortando la duración de la diarrea", explica el pediatra.
Decálogo para la prevención
1. Amamantar a los bebés desde su nacimiento ayuda a que el organismo del niño desarrolle defensas y pueda resistir enfermedades.
2. Vacunar a los niños de acuerdo con lo que marca el Calendario Nacional de Inmunizaciones y a las recomendaciones del pediatra.
3. Asegurarse de que el agua que beberá el niño esté hervida o sea embotellada.
4. Lavarse siempre las manos con agua y jabón al preparar cualquier alimento para la familia.
5. Desde temprana edad, enseñar a los niños a lavarse las manos con agua y jabón antes de comer, y después de ir al baño y de tocar mascotas.
6. Cocinar bien la carne, el pollo y el pescado, y lavar bien las verduras y frutas.
7. Lavar bien los utensilios y superficies usadas para preparar carne, pollo o pescado crudos.
8. Revisar siempre la fecha en que se vencen los alimentos.
9. Ofrecer a los niños una dieta balanceada para evitar una mala nutrición.
10. No consumir alimentos de puestos no habilitados ni de procedencia dudosa.

