Detectan que un bebé tenía rastros de cocaína y los padres están bajo tratamiento
- La madre es una joven adicta
- que está internada en Córdoba.
- El niño fue ubicado en una familia ampliada por la Senaf.
El sábado 14 de enero a la madrugada, una joven madre de 25 años llevaba en brazos a su bebé de 1 año y dos meses por el centro de Córdoba caminando a toda prisa, hasta que se cruzó con policías. Con dificultad, les dijo que había alguien en su casa que le quería hacer daño.
Los policías advirtieron que el niño tenía sangre en su cara, por lo que se derivó al bebé al Hospital de Niños y se le brindó contención psicológica a la mujer, quien aparentemente sufría un brote piscótico. Al lugar también había llegado la pareja de la chica, alertado por la velocidad con la que la joven se había ido de la vivienda.
La investigación recayó en el fiscal de feria Rubén Caro, quien ordenó que se le realizaran exámenes médicos al menor de edad y a la madre. La sorpresa llegó en el análisis del niño: había rastros de cocaína en su orina, según confirmaron fuentes judiciales a La Voz.
Los moretones y la sangre que presentaba el bebé serían producto de un accidente doméstico, según explicaron desde la Justicia.
La Secretaria de Niñez Adolescencia y Familia (Senaf) tomó intervención en el caso. Como medida excepcional, el chico quedó a cargo de los abuelos maternos.
En paralelo, llegó un análisis toxicológico de Policía Judicial, que confirmó la presencia de cocaína y también de cafeína en la orina del niño.
La mujer no amamantaba desde hace un año atrás, por lo que en principio la cocaína haya llegado por esa vía. Ahora faltar determinar cómo llegó la cocaína al organismo del pequeño.
La madre y el padreo fueron imputados por lesiones leves y se dictó una restricción de contacto hasta al menos el 20 de febrero. Esto no implica que el niño pueda quedar inmediatamente a su cargo, porque la Senaf puede determinar que se extienda la medida de excepción para que el chico siga con sus abuelos.
Tanto la madre como el padre son adictos. La mujer asiste a un tratamiento ambulatorio en el Instituto Provincial de Adicciones (Ipad).

