Cuestión de prioridades
Hace un año, el Gobierno de Córdoba convocó a una conferencia de prensa en el Centro Cívico y prometió que antes de diciembre del mismo año serían reemplazadas las 83 aulas móviles de las escuelas cordobesas. Pero este año, las clases comenzarán con al menos 37 aulas contenedores.
Fue el 6 de febrero de 2013. Hace un año, el Gobierno de Córdoba convocó a una conferencia de prensa en el Centro Cívico para realizar el anuncio, que hizo el mismo José Manuel de la Sota: prometió que antes de diciembre del mismo año serían reemplazadas las 83 aulas móviles de las escuelas cordobesas. Para eso se suscribió un convenio con 50 municipios que recibirían 30 millones de pesos para la construcción de aulas y talleres. En el acto, estuvieron el entonces jefe de Gabinete, Oscar González, y el ministro de Educación, Walter Grahovac. Un año después, aún quedan escuelas que volverán a comenzar las clases con estas estructuras, y sin que se sepa bien hasta cuándo, a juzgar por promesas incumplidas que llevan hasta tres años, como en el caso de Villa Ciudad Parque.A lo largo de 2013, varias historias fueron publicadas por este diario: la de un aula que funcionaba en un contenedor, en una escuela instalada en una exbiblioteca, en La Bolsa. O la de chicos que sufrían el calor en contenedores de Nuestro Hogar III, en la capital provincial.Otros casos similares reflejan las dificultades y contradicciones de un sistema educativo que promueve el uso de netbooks y de las tecnologías digitales, pero que no es capaz de asegurar espacios con condiciones mínimas para que los alumnos aprendan en ámbitos confortables.Se retiraron algunas de estas aulas móviles, pero 26 de ellas dirán presente cuando comiencen las clases. Es cierto que la situación financiera de la Provincia no es la misma y que algunas prioridades cambiaron a lo largo de 2013. Hay varios ejemplos de esto último, relacionados con la salud mental, la ayuda social o la inversión en infancia y adolescencia.Para colmo, si se tiene en cuenta que el anterior fue un año electoral, el panorama actual no es muy esperanzador. ¿Habrá que esperar hasta 2015?

