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Cuando la intemperie es una forma de vida

El desamparo en que viven muchas personas se aprecia cada vez más en la zona céntrica de Córdoba.

18 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Cuando la intemperie es una forma de vida

El desamparo en que viven muchas personas se aprecia cada vez más en la zona céntrica de Córdoba. De día, el vertiginoso ritmo cotidiano y la gran cantidad de gente que se entremezcla en las calles hacen pasar casi inadvertidas a las personas sin hogar. Pero de noche, cuando la peatonal se queda semivacía, la dura realidad de la pobreza aflora con fuerza. Allí aparecen cientos de personas refugiadas en plazas, galerías comerciales, negocios, edificios históricos y cuanto resquicio encuentren para dormir, comer y realizar sus necesidades más elementales.Los indigentes acostumbran desplazarse de un lugar a otro; rara vez se quedan en un lugar fijo, para no tener problemas con nadie, y menos con los comerciantes, que suelen sacarlos cuando arranca cada jornada laboral.La marginación no es patrimonio exclusivo de cordobeses desplazados. La mayor proporción de los "sin techo" proviene de otros lugares del país y viene a Córdoba en busca de oportunidades que no siempre emergen. Resultado: terminan viviendo en espacios públicos.Lo más notorio es que, a diferencia de años anteriores, ahora se observan más cantidad de jóvenes en situación de calle, que andan con lo puesto. Las instituciones benéficas advierten que este problema se debe a "la falta de lugares de contención", en una velada crítica al Estado.Muchos indigentes andan solos y otros forman parejas de tanto "callejear". Suelen tener conflictos con la ley y algunos se alejaron de sus familias por dificultades de convivencia. Intentan ganarse la vida haciendo changas y salen a pedir comida. Por suerte, voluntarios de iglesias y asociaciones civiles les proporcionan alimentos.Por su filosofía de vida, muchos se niegan a abandonar las calles, sobre todo los adultos mayores. Los refugios están saturados, pero vivir a la intemperie es una convicción para muchos, al igual que el alcohol y otras adicciones.