Críticas al fiscal Senestrari en juicio por trata de personas
La defensora oficial Mercedes Crespi, que representó a la mujer que resultó absuelta, dijo que el tribunal debería pedir disculpas.
Crespi citó como antecedente la causa con un colectivero que estuvo preso y se comprobó que era inocente.
Y en la causa por trata de personas para su explotación sexual que concluyó ayer con una condena a tres años y medio de prisión, otra de dos años en suspenso y una absolución, se puso en duda la actuación del fiscal Enrique Senestrari.
El caso se ventiló en el Tribunal Oral Federal 2, donde fueron juzgados Julio Andrés “el Gringo” Devoto, Mónica Adriana Moreta y Sabrina Gabriela Freytez, esta última novia del principal acusado.
Las tres personas imputadas cumplieron dos años y un mes en prisión hasta iniciarse el juicio. Sus detenciones se registraron el 12 de septiembre de 2012, cuando una mujer que ejercía la prostitución en el local denominado “Clase A”, ubicado en Lavalleja 1575 de barrio Cofico, salió corriendo y a los gritos de una vivienda vecina, domicilio de Devoto. En esos instantes pasaba por el lugar un móvil policial y la mujer dijo que la tenían prisionera y si la agarraban iba a aparecer dentro de una bolsa.
En realidad, se comprobó que la denunciante era adicta a las drogas y vivía en el prostíbulo. Por su estado, Devoto le guardaba el dinero. Ese día la mujer quiso que lo dieran y recibió mil pesos. La mujer reclamaba 10 mil y luego de discutir con el dueño de “Clase A” salió a la calle.
En base a su testimonio fueron apresados Devoto y las dos mujeres, acusados de trata de personas y aprovecharse de la vulnerabilidad de la víctima.
A lo largo del proceso, quedó en claro que Sabrina, la novia de Devoto, no era encargada del local y por eso el fiscal Maximiliano Hairabedian, en su alegato, pidió su absolución. Consideró que la participación de Moreta era secundaria y estimó que debían condenarla a dos años de prisión en suspenso, en tanto que reclamó tres años y medio para Devoto.

