“Crecí en la fe cuando me fui de la Iglesia”
Antonio Franco (55) es excura. Su necesidad de participación social lo llevó a estar en la Iglesia Católica. Fue durante la última dictadura militar.
Antonio Franco (55) es excura. Su necesidad de participación social lo llevó a estar en la Iglesia Católica. Fue durante la última dictadura militar."En aquella época, la única participación que no estaba restringida estaba dentro de la Iglesia. En 1974 me comenzó a rondar la idea de ser cura, yo era estudiante secundario, iba a las Escuelas Pías. Pero, claro, cuando entré al Seminario comenzó un proceso de domesticación a partir de los dogmas católicos. Ese era el molde y había que encauzarse en eso. Aunque siempre fui un poco rebelde. Yo me engañaba, tenía la ilusión juvenil de que esta configuración de la Iglesia iba a pasar y había que bancársela", relata."La formación era muy estricta, te separaban de la gente. Tuve la suerte de estar con los escolapios. Si bien estudiamos en el Seminario Mayor, los religiosos tenían una posición más critica. Por eso el cardenal (Francisco) Primatesta no nos quería. Entonces es cuando se forma el Centro Filosófico y Teológico creado por los claretianos y escolapios, que tenían una línea más avanzada. Y yo lo agradezco porque gracias a ellos tuve apertura en la cabeza", dice."Me ordené de cura, trabajé en las Escuelas Pías, en el colegio Santo Tomás, siempre tratando de abrir mentes. Me sacaron de la formación porque según ellos perjudicaba a los chicos. Me mandaron a Santiago del Estero, fui capellán de la cárcel durante 14 años y luego asumí la dirección del centro del padre Lucchese. Después, medio grande, me enamoré de mi actual mujer y no me iba a poner a discutir con la Iglesia ni iba a tener una vida doble. Estoy satisfecho de haberme retirado", añade."Todas las religiones tienen esto: se sostienen a partir de un poder vertical, que es poder político y económico. Saben que si eso se abre, si el hombre piensa, ellos pierden. Por eso el poder se mantiene sobre supersticiones e ignorancia. Me gusta repetir lo que decía el cura (Erio) Vaudagna: crecimos en la fe mucho más fuera de la Iglesia que adentro", sostiene."El celibato me jodió siempre. Cuando era chico, se me impuso y terminaron convenciéndome", cuestiona.Actualmente, Antonio trabaja en una empresa de servicios, en el área de recursos humanos. Dice que sigue leyendo filosofía y que trata de seguir pensando.

