Córdoba: las intoxicaciones por monóxido de carbono se multiplicaron por cinco
Hasta comienzos de junio pasado hubo 32 casos confirmados en la provincia. Para el mismo período de 2015 sólo habían sido seis. En el país aumentaron de 141 a 234.
En la provincia de Córdoba este año se confirmaron 32 casos de intoxicación por monóxido de carbono. La cifra es cinco veces mayor a la registrada en 2015 para el mismo período, cuando los casos fueron sólo seis.
Los datos abarcan hasta la primera semana de junio pasado, y provienen del último Boletín Integrado de Vigilancia que elabora cada semana el Ministerio de Salud de la Nación en base a la información que le proveen las provincias.
El aumento también se advierte en los casos notificados (que incluyen sospechosos, probables, confirmados y descartados), que treparon en la provincia de 20 a 51.
En el país, a su vez, se registra también un incremento en estas intoxicaciones, si bien no tan marcado como en Córdoba, ya que los casos confirmados se elevaron de 141 a 234 en el periodo analizado.
Las intoxicaciones por monóxido de carbono son eventos de notificación obligatoria en el país.
Para prevenir
La Policía de la Provincia de Córdoba recomienda a la población las siguientes medidas para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.
Cuando se usen hogares, salamandras, braseros y estufas o calentadores a kerosene, se deben extremar los recaudos de seguridad para lograr una adecuada evacuación al exterior de los gases de la combustión.
Al usar artefactos de calefacción en el interior de las viviendas hay que asegurar una adecuada ventilación que permita renovar el oxígeno.
No se deben instalar en dormitorios ni en pasillos ceracanos artefactos de calefacción que no sean tiro balanceado.
Se debe verificar la correcta instalación y limpieza de rejillas de ventilación, y evitar obstruirlas con papeles, cintas o muebles.
Ante un escape o pérdida de gas, se debe ventilar, cerrar la llave del artefacto, y no encender ni apagar luces.
Para garantizar el buen funcionamiento de los artefactos de llama abierta (cocina, calefones, calefactores, termotanques, etc.) se deben realizar revisiones y mantenimiento periódico a cargo de personal matriculado.
La instalación domiciliaria o industrial de artefactos de combustión a gas debe ser ejecutada por un profesional matriculado y contar con la aprobación del Ente Regulador de Gas (Enargas).

