Condenan a un delegado gremial por violencia de género contra una compañera
La Justicia obligó a la firma donde trabajaba también a colocar un cartel en las oficinas que diga “la violencia de género no es una opción”.
El Juzgado de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar y de Género de 4° Nominación condenó a un trabajador de una empresa de transporte por violencia de género hacia una compañera que se desempeñaba en un área administrativa.
El trabajador, que además delegado gremial, y ejerció violencia psicológica y física contra la víctima de acuerdo a lo que señala el fallo que lleva la firma de la jueza Mariana Wallace.
De acuerdo con el relato de la víctima el trato de su compañero era “respetuoso”, pero al asumir la representación gremial comenzó a ser “agresivo”.
La sentencia le ordena también al delegado “realizar un tratamiento psicológico” y asistir a talleres específicos sobre violencia de género a todo el personal de la empresa involucrada.
La firma deberá presentar un plan de capacitación en perspectiva de género dentro de los próximos 30 días.
Entre sus apartados, la sentencia también incluye colocar una placa en las oficinas donde la víctima sufrió las diversas situaciones violentas con la leyenda “la violencia de género no es una opción”.
Argumentos
Los hechos “ocurridos en octubre y en diciembre de 2019, constituyeron actos de violencia de género tipo psicológica y física en el ámbito laboral puesto que las prácticas por él implementadas en relación a la demandante, tuvieron como resultado menoscabar o restringir la capacidad de ésta para poner en práctica y gozar plenamente de sus derechos”, argumenta la jueza.
Y agrega: “los comportamientos desplegados por el denunciado a la víctima, consistentes en palabras agraviantes, maneras de dirigirse en cuanto al tono de voz, modo de posicionarse físicamente cerca de la denunciante, causarle una amenaza de parto prematuro, el incumplimiento de la pauta fijada por el gerente de la empresa, aislarla de sus compañeros de trabajo y disciplinarla pretendiendo el apoyo del gremio, (…) configuraron comportamientos y/o prácticas que no son consustanciales al reclamo gremial, ya que reclamo y modo, no es lo mismo”.

