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Cómo prevenir accidentes en las actividades acuáticas

Imprudencia e impericia son las principales causas en los ahogamientos. Qué salvavidas son para los niños y qué precauciones se deben tomar en piletas, ríos y lagos.

15 de diciembre de 2014 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Cómo prevenir accidentes en las actividades acuáticas
Extremar los cuidados. Lo esencial es que los niños nunca deben estar solos cuando se encuentran en el agua o cerca de un espejo de agua (AP/Archivo).

Cuando la temperatura se eleva, las piletas, ríos y lagos ejercen una atracción especial, porque bañarse no sólo refresca, sino que también relaja y es placentero. Pero hay precauciones que hay que tomar para prevenir accidentes vinculados a las actividades recreativas en el agua, que incluso pueden llegar a costar la vida de los bañistas. La imprudencia y la impericia se cuentan entre los principales factores de riesgo, según advirtió Horacio Castillo, director de la Primera Escuela de Guardavidas de Córdoba, creada en 2000, e instructor nacional de natación y guardavidas profesional."A partir de la ley 8.939 que fue sancionada en 2001 y de la que soy autor, está regulada en la provincia la obligatoriedad de que haya guardavidas capacitados en los espacios acuáticos de uso público, o en los privados de uso público donde se realicen actividades acuáticas", indicó. La norma también exige que las áreas públicas de acceso al agua estén zonificadas.De acuerdo con la experiencia de Castillo, a su vez, entre los adultos, los adolescentes y jóvenes, "el mayor enemigo de los guardavidas es el consumo de alcohol, y también, aunque en menor medida, de drogas". "El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, pero en una primera instancia produce euforia, lo que suele conducir a acciones imprudentes, en especial entre los adolescentes y jóvenes", dijo.Pero la realidad también indica que cuando empieza el calor empieza a hacerse sentir, la gente busca lugares para bañarse que no siempre son balnearios con guardavidas.Y por esa razón, según señaló Castillo, es necesario conocer qué conductas son riesgosas y, por lo tanto, deben evitarse en las actividades acuáticas. En piletas El guardavidas informó que deben evitarse las zambullidas peligrosas, lo que incluye todo tipo de saltos mortales (hacia atrás, hacia adelante o en plancha), así como otras conductas que pueden conllevar un riesgo como correr alrededor de la pileta, empujarse o forcejear. Con respecto a los trampolines, advirtió que su uso siempre debe estar regulado y supervisado por un guardavidas. "No puede haber uso libre de trampolines –afirmó– y en las piletas hogareñas los adultos deben evitar que los chicos apelen a 'trampolines improvisados'". Con los chicos Lo esencial, según subrayó Castillo, es que los niños nunca deben estar solos cuando están en el agua o cerca de un espejo de agua, sino siempre con supervisión adulta. "Esto implica que no sólo debe haber un adulto cerca, sino que tampoco debe perderlos de vista", dijo. "El agua es un llamador, y los más chiquitos, y en particular los bebés, se pueden ahogar en muy pocos centímetros, lo que incluye desde un río o un lago, hasta las piletitas inflables o incluso las bañeras para bebés", afirmó.Con respecto al uso de salvavidas, el guardavidas precisó que los que deben usarse para los niños son los "bracitos" debidamente inflados, ya que los mantienen a flote con la cabeza siempre fuera del agua.En cambio, advirtió que no deben usarse salvavidas tipo chaleco en niños pequeños, ya que pueden darse vuelta y dejarlos boca abajo. "Tampoco los salvavidas 'redondos', ya que los niños deben agarrarse para no pasar de largo", explicó.De la misma manera, advirtió que por los riesgos que conllevan, los niños no deben usar colchonetas ni botecitos inflables. "Son totalmente inseguros porque se dan vuelta con muchísima facilidad", señaló.En el caso de los "flota flota", indicó que son adecuados en la enseñanza de la natación y que pueden ser usados por chicos más grandes, aunque siempre con supervisión adulta. En el río Lo primero, según indicó Castillo, es no acampar ni estacionar el auto a la orilla del río por el riesgo de crecientes. "Siempre se deben respetar a rajatabla las señalizaciones y las indicaciones de guardavidas, bomberos y policías", dijo, y recomendó consultar a los lugareños si no se trata de un balneario habilitado sobre las características del lugar: profundidad, presencia de piedras y pozos. "En general, cada año la mayor parte de accidentes se producen en ollas de ríos, y también por las crecidas", afirmó. Costas de lagos Si se trata de balnearios habilitados, son seguros para bañarse ya que tienen sistemas de boyado que indican las áreas en las que se puede ingresar al agua. "Si es una zona de la costa sin vigilancia, no se debe entrar a nadar sin un elemento de flotación, como un torpedo, aunque la persona sepa nadar", informó.

Recomendaciones generales

  • Cuando hace calor o se realizó ejercicio. No se debe ingresar al agua inmediatamente después de una larga exposición al sol o tras realizar deportes intensos. Se puede producir un cambio violento de temperatura en el cuerpo, que puede generar un shock cardíaco.
  • Nadar después de comer. Después de haber ingerido una comida copiosa, se debe esperar un mínimo de dos horas y media si se quiere nadar en espacios abiertos. Esto no es necesario para realizar un chapuzón en una pileta o en un espacio supervisado.
  • Ante la aparición de un calambre. Se puede producir por falta de potasio, por frío o por agotamiento muscular. Si ocurre en medio de un espejo de agua y no se dispone de un elemento de flotación, hay que flotar de espalda, intentar relajarse y pedir ayuda. A mayor relajación, mayor flotación. En cambio, a mayor contracción muscular, más difícil se hace flotar.
  • Hidratación. Hay que tomar entre dos y tres litros de agua diarios, cantidad que depende de la temperatura y la actividad que se realice. Lo ideal es el agua fresca, tomada en sorbos. El alcohol y las gaseosas no hidratan.
  • Exposición al sol. Se debe evitar la exposición al sol entre las 11 y las 16, en particular en el caso de los niños y los adultos mayores. En los demás horarios, usar protectores solares con alto factor de protección, cubrirse la cabeza con gorras o sombreros y mojar en forma periódica la cabeza, la nuca y las sienes.