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Cinco países de Sudamérica tienen mejor expectativa de vida que Argentina

En el mundo, las personas ganaron 6 años promedio de vida desde 1990. La expectativa es de 68 años para los hombres y de 73 años para las mujeres. En Argentina, la expectativa de vida promedio es de 76 años (73 para hombres, 79 para mujeres).

15 de mayo de 2014 a las 05:50 p. m.
Redacción La Voz y agencia EFE
Cinco países de Sudamérica tienen mejor expectativa de vida que Argentina
ESPERANZA DE VIDA. Las personas viven en promedio cada vez más (AP).

Cinco países tienen en Sudamérica mayor expectativa de vida que Argentina, donde la esperanza promedio es de 76 años, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (informe en inglés en PDF).

En nuestro país, la expectativa es de 73 años para hombres y de 79 para mujeres. Entre 1990 y 2012, el promedio de hombres y mujeres argentinos mejoró en 4 años para hombres y 3 para mujeres.

Chile (80 años), Colombia (79), y Perú, Uruguay y Surinam (77) tienen una mejor situación que Argentina donde la expectativa de los recién nacidos es de 76 años. La cifra es igual en Venezuela.

Por debajo de la situación argentina se encuentran Paraguay (75 años) y Brasil (74), aunque este último país es uno de los que más mejoró su situación entre 1990 y 2012.

En ese lapso, Brasil pasó de tener una expectativa de 66 a 74 años (8 de incremento).

Chile también mejoró en forma sustantiva su situación, pasando de 73 a 80, con incremento que Perú.

La esperanza de vida más baja la tiene Bolivia, con 68 años, aunque entre 1990 y 2012 la mejoró en 10 años. Ese incremento fue el mejor de Sudamérica.

En el mundo

En términos globales, la esperanza de vida sigue aumentando en el mundo y llegó a los 68 años para los hombres y a los 73 para las mujeres, lo que significa que las personas ganaron una media de seis años de vida desde 1990.

La diferencia en la esperanza de vida entre los países de altos y bajos ingresos varía por género: en los primeros, las mujeres viven seis años más que los hombres y en los segundos, tres años más.

Japón es el país donde hombres y mujeres viven más (84 años), aunque estas últimas alcanzan una media de 87 años, frente a 80 de los hombres.

El grupo de países situado por debajo de Japón en esperanza de vida femenina lo conforman España, Suiza, Singapur e Italia (85 años), mientras que en Francia, Australia, Corea del Sur, Luxemburgo y Portugal viven un año menos.

La esperanza de vida más elevada para los hombres se encuentra en Islandia, con 81 años; mientras que en Suiza, Australia, Israel, Singapur, Nueva Zelanda, Italia, Japón y Suecia es de 80 años.

Progresos

Las estadísticas actualizadas de la OMS revelan que los países de bajos ingresos han hecho importantes progresos y conseguido aumentar la esperanza de vida en nueve años entre 1990 y 2012.

Los países donde más subió este índice en ese período han sido Liberia (de 42 a 62 años), Etiopía (de 45 a 64), Maldivas (de 58 a 77), Camboya (de 54 a 72), Timor Este (de 50 a 66) y Ruanda (de 48 a 65).

Sin embargo, las disparidades se mantienen entre ricos y pobres, ya que un niño nacido en un país rico puede vivir 76 años, de promedio, es decir, 16 años más que el nacido en una nación pobre.

Muertes prematuras

Los años ganados en los países desarrollados se deben al éxito en el control de enfermedades no transmisibles, lo que explicaría que menos mujeres y hombres mueran antes de los 60 años, dijo el director del Departamento de Estadísticas de la OMS, Ties Boerma, en una rueda de prensa.

En muchos de estos países también ha contribuido a ello la disminución en el consumo de tabaco.

Según las estadísticas de la OMS, presentadas como antesala de su gran asamblea anual, que se inaugura el próximo lunes en Ginebra, las tres primeras causas de muerte prematura son las enfermedades coronarias, las infecciones respiratorias del tracto inferior, como la neumonía; y el infarto cerebral.

Sin embargo, en más de una veintena de países -todos en África- el 70 por ciento de años de vida perdidos por muerte prematura se atribuye a la incidencia de enfermedades infecciosas.

En el mundo rico, el 90 por ciento de las muertes prematuras se debe a enfermedades crónicas y heridas.