Asombroso. Una empresa logró que nacieran 26 pollitos desde huevos artificiales y apunta a “revivir” especies extintas
La compañía estadounidense Colossal Biosciences presentó un sistema de incubación artificial basado en membranas de silicona. Aseguran que el desarrollo podría servir para intentar recuperar especies extintas como el dodo y el moa gigante.
La empresa estadounidense Colossal Biosciences anunció este martes el nacimiento de 26 pollitos sanos a partir de huevos artificiales, un desarrollo biotecnológico que, según sus creadores, podría convertirse en una pieza clave para futuros proyectos de “desextinción” de aves desaparecidas como el dodo o el moa gigante de Nueva Zelanda.
El avance fue presentado tanto por la propia empresa como por una nota publicada por la National Geographic, que describió el sistema como uno de los intentos más ambiciosos hasta ahora para recrear artificialmente las funciones de una cáscara de huevo.
Cómo funciona el huevo artificial
El llamado “Colossal artificial egg” está compuesto por dos partes: una membrana semipermeable de silicona y una estructura rígida hexagonal que actúa como soporte. El objetivo es replicar las propiedades esenciales de una cáscara biológica, especialmente el intercambio de oxígeno y la retención de humedad.
Según explicó Andrew Pask, director biológico de la empresa, la membrana “es extremadamente fina y especializada, y permite un intercambio gaseoso muy eficiente”, algo que consideran fundamental para imitar el funcionamiento de un huevo natural.
Además, el diseño incorpora una ventana transparente que permite observar directamente el desarrollo del embrión sin alterar el ambiente interno.
El desafío de incubar aves fuera de una cáscara
Crear sistemas artificiales para incubar aves ha sido históricamente complejo. Diversos experimentos previos utilizaron recipientes plásticos, películas transparentes o cáscaras sustitutas, aunque con tasas de éxito limitadas.
Uno de los principales problemas era la necesidad de suministrar grandes cantidades de oxígeno concentrado durante las etapas finales del desarrollo embrionario, algo que podía provocar daños genéticos.
Colossal sostiene que logró resolver parte de ese inconveniente gracias a la difusión pasiva de oxígeno a través de la membrana de silicona, sin necesidad de suplementación artificial intensiva.
El objetivo: intentar recuperar especies extintas
La compañía afirmó que esta tecnología podría utilizarse en el futuro para incubar aves extintas de gran tamaño, como el moa gigante o el dodo.
Sin embargo, los especialistas remarcan que todavía existen enormes desafíos científicos antes de alcanzar ese objetivo.
Actualmente, el proceso sigue dependiendo de aves reales: los científicos toman huevos fertilizados puestos por gallinas, extraen cuidadosamente el contenido y lo transfieren al sistema artificial.
Además, modificar genéticamente aves resulta mucho más complejo que hacerlo con mamíferos. El genetista Hans Cheng explicó que cuando un huevo ya fue puesto, el embrión contiene alrededor de 50 mil células, una cantidad demasiado grande para editar con las técnicas actuales.
El anuncio genera entusiasmo, pero también cautela
Aunque el desarrollo fue presentado como un avance importante, varios expertos externos pidieron cautela debido a que la empresa todavía no publicó estudios revisados por pares ni datos completos sobre el experimento.
El biólogo evolutivo Vincent Lynch consideró que rediseñar la membrana protectora del huevo es “un desarrollo biotecnológico realmente interesante”, aunque aclaró que eso representa solo una parte de todo el sistema biológico de un huevo natural.
Otros investigadores también señalaron que, incluso si la tecnología logra perfeccionarse, no resolvería los principales problemas que amenazan actualmente a muchas aves, como la pérdida de hábitat, las colisiones urbanas o los depredadores introducidos.

