A cargo de las relaciones con el gobierno chileno
Como ex ministro de Salud, se declara “intranquilo, insatisfecho e inconcluso”, porque siente que le quedaron asuntos por resolver.
Como ex ministro de Salud, se declara "intranquilo, insatisfecho e inconcluso", porque siente que le quedaron asuntos por resolver. Pero en su rol de embajador en Chile, que ejerce desde fines de 2007, se muestra muy entusiasmado por los desafíos que involucra. "Para Chile nosotros somos un país estratégico, al igual que Chile es un país estratégico para la Argentina", afirma y asegura que Juan Domingo Perón sostenía que "la Argentina y Chile juntos, no suman, multiplican...".Además señala que mientras siglos atrás el mar Mediterráneo fue la cuna de la cultura, el comercio y la economía, para luego ceder ese lugar al Atlántico, en el siglo pasado y el actual, ese lugar lo ocupa el Pacífico. "Y por eso, desde lo estratégico y lo geopolítico, el Mercosur en general y la Argentina en particular necesitan salir al Pacífico mucho más fuertemente, aprovechando la sinergia con Chile", considera.Con respecto al cambio de gobierno en Chile, en febrero pasado, cuando asumió Sebastián Piñera en reemplazo de Michelle Bachelet, admite que en el país hubo algunos temores por el diferente signo político del nuevo presidente. "Había algún temor no de que se produjeran modificaciones en la relación, sino tal vez un enfriamiento, pero felizmente eso no pasó", afirma el embajador en Santiago."La relación con Chile tiene que ver con la institucionalidad y no con los gobernantes, pero además la relación personal entre el presidente de Chile y Cristina Fernández es excelente", asegura, e incluso señala que Piñera ha redoblado la apuesta en las relaciones bilaterales, "por lo que se sigue con el mismo rumbo, pero inclusive más rápido".

