Caos vehicular por una obra cloacal en Corrientes al 100
El municipio está rompiendo la calzada de la calle para reemplazar una vieja cañería y evitar derrames futuros. Los trabajos demorarán varios días. Se forman extensas colas de vehículos en la esquina con Ituzaingó.
Desde el lunes, las cuadras de la ciudad de Córdoba próximas a calle Corrientes al 100 (entre Buenos Aires e Ituzaingó, en pleno centro) se convirtieron en imposibles para el tránsito debido a la obra de cloacas que personal de la Municipalidad ejecuta en ese sector.
Los trabajos se realizan para reemplazar 120 metros de una cañería cloacal de 150 milímetros, cuya antigüedad supera los 60 años. Incluyen excavación, retiro de caños y colocación de nuevos ductos de mayor milimetraje, además de materiales más resistentes.
Según el municipio, la obra se ejecuta "para evitar futuros derrames y mejorar la circulación de líquidos cloacales".
Las tareas son coordinadas por la Subdirección de Redes Sanitarias y Gas. Dependiendo de las condiciones climáticas, personal del área calcula completarlas para la próxima semana.
El tránsito de calle Corrientes está interrumpido a la altura de Ituzaingó y de Buenos Aires, con cintas y con barandas metálicas. En ambas esquinas, inspectores encauzan la circulación por las vías habilitadas.
Sin embargo, en Corrientes e Ituzaingó se produce un serio cuello de botella, debido a que en esa esquina confluye el tránsito de bulevar Chacabuco y de la propia calle Alvear-Ituzaingó. ¿El resultado? Largas colas de vehículos.

Más molestias
Días atrás también había sido interrumpido el tránsito en la esquina de Buenos Aires y Corrientes por arreglos cloacales subterráneos. Se vieron camiones yendo y viniendo, aunque causó menores inconvenientes por haber arrancado un fin de semana.
Esa obra municipal se ejecutó con relativa rapidez. Pero durante varios días el hueco abierto en el pavimento fue tapado a medias y, en consecuencia, hubo trastornos de tránsito. Recién la semana pasada una cuadrilla de Obras Viales concurrió a esa esquina para aplicar asfalto negro sobre la rotura y mejorar la calle.
Sin embargo, a escasos 20 metros, en la esquina de Buenos Aires y pasaje Huespe, había otra rotura en el pavimento que la cuadrilla no reparó ni atinó a arreglar. Por allí pasan a diario decenas de minibuses del transporte interurbano, además de vehículos particulares. Por este motivo, arreciaron quejas de comerciantes mayoristas y de vecinos que viven en las inmediaciones.

