Salud. Caminar más rápido y más lejos puede reducir hasta 24% el riesgo de ACV en personas con hipertensión
Un estudio sobre más de 32 mil adultos concluyó que aumentar la cantidad de pasos diarios y la intensidad de la caminata se asocia con menos infartos, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares.
Caminar más todos los días, y hacerlo a mayor velocidad, podría convertirse en una de las herramientas más efectivas para reducir el riesgo cardiovascular en personas con hipertensión arterial.
Así lo indicó un estudio internacional liderado por investigadores de la Universidad de Sídney, en Australia, que analizó datos de más de 32 mil personas hipertensas y detectó una relación directa entre la cantidad de pasos diarios y la reducción del riesgo de infartos, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares (ACV).
La investigación fue publicada en el European Journal of Preventive Cardiology y difundida por la Sociedad Europea de Cardiología.
Cada 1.000 pasos extra reducen el riesgo cardiovascular

El trabajo concluyó que cada aumento de 1.000 pasos diarios se asocia con una reducción del 17% en el riesgo de sufrir un evento cardiovascular grave.
Además, los investigadores observaron disminuciones específicas del:
- 22% en insuficiencia cardíaca.
- 9% en infarto de miocardio.
- 24% en accidente cerebrovascular.
Los beneficios se registraron incluso en personas que caminaban menos de los tradicionales 10 mil pasos diarios.
"Descubrimos que, si una persona vive con hipertensión arterial, cuanto más camina y con mayor intensidad lo hace, menor es el riesgo de sufrir futuros eventos cardiovasculares graves", explicó Emmanuel Stamatakis, director del Centro de Investigación de Dispositivos Portátiles Mackenzie de la Universidad de Sídney y autor principal del estudio.
Qué analizó el estudio
La investigación utilizó información de 32.192 adultos con diagnóstico de hipertensión que participaron en un subestudio del UK Biobank.
Los participantes usaron durante siete días consecutivos un acelerómetro colocado en la muñeca para medir cantidad de pasos y velocidad de caminata.
Los datos se recopilaron entre 2013 y 2015. La edad promedio de los participantes fue de 64 años y el seguimiento se extendió durante casi ocho años.
En ese período se registraron 1.935 eventos cardiovasculares mayores, entre ellos infartos y ACV.
Caminar más rápido también mostró beneficios

Otro de los hallazgos relevantes fue el impacto de la intensidad de la caminata.
Según el estudio, mantener durante 30 minutos diarios una velocidad promedio cercana a 80 pasos por minuto se asoció con una reducción del 30% del riesgo cardiovascular.
Incluso las personas que superaban los 130 pasos por minuto no mostraron efectos adversos relacionados con la actividad física.
Los investigadores destacaron que no es necesario alcanzar niveles deportivos ni rutinas extremas para obtener beneficios concretos sobre la salud cardiovascular.
Hipertensión: un problema que afecta a millones
La hipertensión arterial afecta a cerca de 1.280 millones de personas en el mundo y representa uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.
El nuevo Informe Mundial de Hipertensión 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestra que más de la mitad de los adultos argentinos entre 30 y 79 años (51%) presenta hipertensión arterial (HTA), una cifra muy superior al promedio mundial (34%).
Según los autores, las personas hipertensas tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar:
- enfermedades cardíacas
- accidentes cerebrovasculares
- insuficiencia cardíaca
Por eso, los especialistas remarcaron la importancia de incorporar actividad física regular como parte del tratamiento habitual.
Qué limitaciones tuvo la investigación
Los autores aclararon que el estudio demuestra una asociación entre caminar más y tener menos riesgo cardiovascular, aunque no puede probar una relación causal directa.
También señalaron que la actividad física se midió sólo al inicio del seguimiento y no contempló cambios posteriores en los hábitos de los participantes.
Aun así, los investigadores sostuvieron que los resultados podrían servir como base para futuras recomendaciones de salud pública destinadas a personas con hipertensión arterial.




