Córdoba capital. Más cambios en transporte urbano: Coniferal toma más líneas y Solbus se interesa por las circunvalares
La empresa cordobesa comenzará a operar las líneas 21 y 25 en el tramo más complejo de la red. La Municipalidad negocia con SolBus para sumar las líneas 600 y 601 y ajusta la prestación en un sistema que funciona sin subsidios nacionales.
La Municipalidad de Córdoba dio un nuevo paso en la reestructuración del transporte urbano al confirmar que Coniferal comenzará a operar este sábado las líneas 21 y 25 del corredor 2, en una decisión orientada a aliviar la carga operativa de la estatal Tamsau y avanzar en la reorganización del tramo más complejo de la red.
La medida forma parte de la salida del esquema de contingencia que se activó el lunes 9 de marzo, después de la abrupta paralización del servicio por parte de FAM, y se inscribe en una estrategia de redistribución progresiva de líneas entre distintos operadores.
“El objetivo es ir ordenando el corredor 2 con intervenciones concretas”, explicó el secretario de Gobierno municipal, Rodrigo Fernández, al detallar los cambios inmediatos que empezarán a regir en los próximos días.
El ingreso de Coniferal se concentrará en dos líneas clave del corredor 2. La 21 conecta la Universidad Siglo 21 con la Universidad Tecnológica Nacional, mientras que la 25 une ese mismo sector con barrio Fincas del Sur, en el sur de la ciudad.
Para cubrir esos recorridos, la empresa dispondrá de una flota de 15 colectivos, con una distribución de 10 unidades para una de las líneas y cinco para la otra. Según precisó Fernández, siete de esos coches serán cero kilómetro, en lo que el municipio considera un avance en la renovación del parque automotor.
La incorporación de Coniferal permitirá liberar unidades que hoy utiliza Tamsau, que serán reasignadas al resto del corredor 2 con el objetivo de mejorar las frecuencias en las otras ocho líneas que continúan bajo gestión estatal.

Coniferal entra con 21 y 25
Desde el Palacio 6 de Julio remarcaron que esta redistribución busca optimizar los recursos disponibles en un contexto de restricciones operativas y financieras. La apuesta oficial es reforzar donde hoy se concentran los mayores problemas, sin ampliar de manera indiscriminada la cantidad de colectivos en circulación.
Pese al ingreso de un nuevo operador, Tamsau seguirá siendo el principal sostén del corredor 2. La empresa estatal tomó el control de ese tramo tras la salida de FAM y, por ahora, continuará a cargo de la mayor parte de la prestación mientras el municipio avanza con nuevas incorporaciones.
Fernández aclaró que la permanencia de Tamsau en ese rol no implica una definición definitiva sobre el futuro del corredor, aunque destacó el desempeño de la firma estatal durante la contingencia, cuando debió absorber buena parte de la operación en medio de una situación crítica.
El esquema que comenzó a delinearse supone, justamente, una fragmentación de la prestación entre varios operadores. La intención del municipio es dejar atrás el modelo de concentración en una sola empresa y avanzar hacia una distribución más acotada por líneas o grupos de líneas, de acuerdo con la capacidad real de cada firma para salir a la calle.
En paralelo, la Municipalidad mantiene negociaciones con SolBus para que se haga cargo de las líneas 600 y 601, también dentro del corredor 2. Según indicó Fernández, esa es hoy la propuesta más firme en evaluación, aunque todavía restan definiciones para que el eventual ingreso se concrete.
De confirmarse, SolBus ampliaría su presencia en el sistema, donde ya opera el corredor 7 desde comienzos de abril con una flota renovada y base operativa en la zona sur de la ciudad.

Lo que puede pasar
En cuanto al resto del corredor, el municipio también analiza otras alternativas. Entre ellas aparece Sierras, vinculada a Movix, aunque en el Ejecutivo advierten que el punto central ya no pasa sólo por la propuesta técnica, sino por la posibilidad concreta de demostrar disponibilidad inmediata de unidades.
En ese marco, el funcionario descartó de plano un eventual regreso de FAM al sistema. Recordó que la empresa, cuya razón social es El Quebrachal, fue apartada después de la crisis de marzo y cuestionó su desempeño al frente del servicio.
También relativizó las versiones sobre el posible desembarco de otros grupos empresarios.
Uno de los ejes centrales del discurso oficial sigue siendo el contexto económico en el que se sostiene hoy el sistema. Fernández remarcó que el transporte urbano de Córdoba funciona sin subsidios nacionales, lo que obliga a administrar con precisión cada decisión vinculada con la flota, los recorridos y la frecuencia.
En ese escenario, la estrategia municipal apunta a realizar ajustes puntuales, definidos como intervenciones “quirúrgicas”, en lugar de impulsar expansiones generales que el sistema no está en condiciones de sostener.
Un sistema bajo presión
Esa lógica ya empezó a aplicarse sobre algunas líneas con mayores niveles de saturación. Fernández mencionó, por ejemplo, el caso de la línea 51, donde el municipio prevé incorporar colectivos articulados para aumentar la capacidad en horas pico sin multiplicar la cantidad de unidades.
La intención es equilibrar la relación entre demanda, oferta y costos en una red que todavía atraviesa una etapa de transición. El corredor 2 sigue siendo el punto más delicado de ese proceso, tanto por su extensión como por la cantidad de usuarios que mueve todos los días.
Por eso, el ingreso de Coniferal en las líneas 21 y 25 aparece como el primer movimiento concreto para descomprimir ese sector y avanzar hacia una reconfiguración más estable de la prestación. El cambio empezará a regir este sábado, cuando la empresa salga a la calle con esas dos líneas.
La decisión llega después de la crisis que se desató el lunes 9 de marzo, cuando FAM dejó de prestar servicio de manera abrupta y obligó a la Municipalidad a poner en marcha un plan de contingencia para sostener los corredores 2, 5 y 7 con unidades y personal redistribuidos de otras empresas.

