Salud del corazón. Cambian los valores del colesterol: qué dicen las nuevas guías para prevenir infartos y ACV

Las principales sociedades médicas publicaron una actualización de las guías para el manejo del colesterol. El documento propone objetivos más estrictos y refuerza la importancia del diagnóstico temprano y los cambios en el estilo de vida.

14 de marzo de 2026 a las 11:14 a. m.
Cambian los valores del colesterol: qué dicen las nuevas guías para prevenir infartos y ACV
El colesterol LDL debe mantenerse bajo límites más estrictos según el nivel de riesgo.

Las principales sociedades cardiológicas de Estados Unidos publicaron una nueva guía clínica para el manejo del colesterol y otros lípidos, que propone objetivos más estrictos para reducir el riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular (ACV).

El documento fue elaborado por el American College of Cardiology (ACC) y la American Heart Association (AHA) junto con otras nueve organizaciones médicas y reúne en un solo texto las recomendaciones basadas en evidencia para prevenir la enfermedad cardiovascular aterosclerótica.

Según las estimaciones citadas en la guía, uno de cada cuatro adultos tiene colesterol LDL elevado, un factor clave en el desarrollo de enfermedades cardíacas.

Nuevos objetivos de colesterol según el riesgo

El colesterol alto, principalmente el LDL ("malo"), causa la acumulación de placa en las arterias (ateroesclerosis), lo que puede llevar a problemas graves.
El colesterol alto, principalmente el LDL ("malo"), causa la acumulación de placa en las arterias (ateroesclerosis), lo que puede llevar a problemas graves. ((Freepik))

Las nuevas recomendaciones establecen valores de referencia de colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”, según el nivel de riesgo cardiovascular de cada persona.

Los objetivos sugeridos son:

  • Menos de 100 mg/dl para personas con riesgo cardiovascular límite o intermedio.
  • Menos de 70 mg/dl para quienes tienen alto riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • Menos de 55 mg/dl para pacientes que ya tuvieron eventos cardiovasculares o presentan riesgo muy alto.

Los especialistas destacan que mantener niveles más bajos durante más tiempo reduce significativamente la probabilidad de sufrir infartos o ACV.

“Sabemos que el 80% o más de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir y que el colesterol LDL elevado es una parte importante de ese riesgo”, explicó Roger Blumenthal, presidente del comité de redacción de la guía.

Prevención temprana y cambios en el estilo de vida

El colesterol alto, principalmente el LDL ("malo"), causa la acumulación de placa en las arterias (ateroesclerosis), lo que puede llevar a problemas graves.
El colesterol alto, principalmente el LDL ("malo"), causa la acumulación de placa en las arterias (ateroesclerosis), lo que puede llevar a problemas graves. ((Freepik))

Uno de los ejes centrales del documento es intervenir antes en la prevención cardiovascular.

La guía recomienda priorizar hábitos saludables como:

  • mantener un peso adecuado
  • realizar actividad física regular
  • evitar el tabaco
  • mejorar los hábitos de sueño

Si después de un período de cambios en el estilo de vida los niveles de colesterol no mejoran, se aconseja considerar antes el uso de medicamentos para reducir los lípidos.

Una nueva calculadora para estimar el riesgo

Otra novedad es la incorporación de una herramienta más actualizada para calcular el riesgo cardiovascular: la calculadora PREVENT-ASCVD.

Este sistema estima la probabilidad de sufrir un infarto o ACV a 10 y 30 años en adultos de entre 30 y 79 años que aún no tienen enfermedad cardiovascular diagnosticada.

La calculadora clasifica el riesgo en cuatro categorías:

  • Bajo: menos del 3%
  • Límite: entre 3% y 4%
  • Intermedio: entre 5% y 9%
  • Alto: 10% o más

Estas categorías ayudan a los médicos a decidir si iniciar tratamiento con estatinas y qué intensidad de terapia utilizar.

Nuevas pruebas para evaluar el riesgo

La guía también recomienda considerar estudios complementarios cuando existe incertidumbre sobre el riesgo cardiovascular.

Entre ellos se incluyen:

  • Calcio coronario: una tomografía que detecta depósitos de calcio en las arterias del corazón.
  • Lipoproteína(a): marcador genético que puede aumentar el riesgo cardiovascular.
  • Apolipoproteína B: indicador que refleja la cantidad de partículas de colesterol potencialmente dañinas.

Según los expertos, estas pruebas permiten obtener una evaluación más completa del riesgo cardiovascular.

Tratamientos disponibles y nuevas terapias

Las estatinas continúan siendo el tratamiento principal para reducir el colesterol.

Cuando no se alcanzan los objetivos, las guías sugieren sumar otros medicamentos, entre ellos:

  • Ezetimiba
  • Ácido bempedoico
  • Inhibidores PCSK9, terapias inyectables que reducen el colesterol LDL

También se está investigando inclisirán, un fármaco inyectable de administración menos frecuente que aún se evalúa en ensayos clínicos.

Control del colesterol desde edades tempranas

El documento advierte que el colesterol elevado puede comenzar a afectar el riesgo cardiovascular desde la infancia.

Por ese motivo, las guías recomiendan realizar al menos una prueba de colesterol entre los 9 y 11 años en niños que no hayan sido evaluados previamente.

Los especialistas sostienen que controlar los niveles de colesterol desde etapas tempranas puede reducir la probabilidad de enfermedad cardiovascular décadas más tarde.