Las calles más importantes de la ciudad, llenas de automóviles
Esteban Armoya es chofer de la línea N5 de Coniferal. Padece todos los días los congestionamientos de tránsito.
Armoya diferencia dos situaciones: lo que sucede en las calles secundarias y lo que pasa en las arterias principales. “En mi línea me salvo mucho de los líos de tránsito porque recorre las calles internas de barrios como Villa Allende Parque, Cerro de las Rosas, Escobar y Villa Páez”, explica. Pero cuando le toca conducir por avenidas como Donato Álvarez o Rafael Núñez, los embotellamientos suceden a toda hora.
“El miércoles, por ejemplo, estaban trabajando sobre media calzada en Rafael Núñez. A eso se sumó la falta de sincronización de los semáforos y la ausencia de inspectores, que junto a la cantidad de autos provocaron una demora importante”, ejemplificó el chofer.
Para Armoya, se nota mucho el incremento de los vehículos individuales, y que además transporta una sola persona por auto.
El chofer comentó que complica la situación el mal hábito que hay a la hora de estacionar, cuando no se respetan las paradas ni los cinco metros de distancia desde las esquinas. Tampoco ayuda la conducta de los automovilistas a la hora de respetar los carriles selectivos: “Pese a los inspectores, siempre tenés autos delante tuyo cuando andás por el Centro”.

